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El primer contacto con la realidad

I.L.H.
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Siete de los ocho estudiantes del Conservatorio que han conseguido una beca para tocar con la OSBu relatan lo que esperan de una experiencia que no va a ser como la que han vivido sus predecesores

Para todo el 2021 la OSBu ha seleccionado a ocho becarios de entre 13 aspirantes. En la imagen y la charla falta Nicolás García Galaz (contrabajo), que no pudo acudir a la cita por no encontrarse en Burgos. - Foto: Patricia González

Las pruebas de acceso las hicieron en vídeo, un medio con una acústica peor tanto para el que toca como para el que escucha.«Si lo haces con pianista, el músico no está contigo físicamente; lo que haces es grabar sobre un audio y no hay conexión entre los que tocan. Y a la hora de grabarte ver los fallos y no puedes evitar repetirlo para hacerlo mejor.Te puedes pasar así toda la vida», comentan. Pero era eso o quedarse sin opción de poder tocar en la Orquesta Sinfónica de Burgos, junto a músicos profesionales, una oportunidad que los ocho estudiantes del Conservatorio Rafael Frühbeck que lo harán este curso no querían perderse. Yaunque no será la misma experiencia que han tenido desde 2012 sus compañeros, confían y cruzan los dedos para que la pandemia les permita tocar con ellos.

«Es el primer golpe de realidad que vamos a tener, la primera toma de contacto con el trabajo de músicos, la asistencia a los ensayos, las partituras estudiadas, la exigencia, el trabajo en equipo... Creo que es un ambiente muy sano para seguir creciendo, aunque también duro por la responsabilidad». Así lo ve Lucía Moya Bueno, estudiante de 6º y su tercer intento para ser becaria de la OSBu con la trompa, su instrumento. «Quiero dedicarme a la música y me parece una experiencia muy enriquecedora. Las trompas tienen un papel muy bonito en las orquestas», añade.

La pena es que ese primer contacto con la realidad les haya tocado en un año tan raro en el que la OSBu todavía no ha abierto la temporada de conciertos. «Si empezamos muy tarde, igual nos pilla haciendo las pruebas para ingresar en los estudios superiores y no podemos disfrutarlo de la misma forma. O incluso ya estamos allí, y eso significa estar fuera de Burgos. Igual se nos pasa la oportunidad incluso de tener un encuentro con ellos», se lamentan. De todos modos, por el coronavirus su estancia en la OSBu se prolongará de manera excepcional durante todo 2021.

Estar ya estudiando fuera es lo que le puede ocurrir a Sofía Zumel, que cursa 6º y el curso que viene se marchará de Burgos. Además de la experiencia «profesional», sabe que en la OSBu se encontrará con profesores de otros conservatorios que le pueden «enseñar otras cosas» para que el violonchelo siga siendo una extensión de sí misma.

Aprenderán de los ensayos y también de los conciertos en directo, algo que ahora tampoco tienen como estudiantes del Conservatorio: «Aunque te esté viendo la misma gente, cuando tocas sin público no te lo tomas tan en serio. Lo bonito es saber que tu música les llega. Eso es lo gratificante».

Elena Calvo Antón sabe lo que es actuar en el Fórum y con la OSBu. El curso pasado ya fue elegida como becaria y pudo participar en un par de conciertos, aunque el coronavirus truncó el final del curso. «Es un cambio radical respecto a lo que conoces del Conservatorio. Al principio te choca porque suena muy bien y has de adaptarse al ritmo de un profesional. Exige responsabilidad, puntualidad... te sientes muy pequeña al lado de ellos. Pero aprendes a tocar de verdad en una orquesta, a escuchar al resto, y a hacerlo de una manera más técnica», subraya.

«Para mí tocar en una orquesta no sería como un trabajo», afirma Laura Hernando Romero. «Tengo claro que lo que me gusta es compartir la música con los demás, también como solista, pero sobre todo arropada por otros músicos».

En orquestas también quiere tocar Jorge Elvira Rodríguez, que tiene a sus padres y a su tía en la OSBu. Siente la «presión de no dar la talla», pero a la vez le hace ilusión compartir esa circunstancia con su familia: «Lo veo como algo que experimentas con ellos no frente a ellos».

Victoria Sofía Zubac y Guillermo de la Fuente Abajo no saben aún si seguirán estudiando o irán por otros derroteros., pero tienen claro que la música será siempre parte de su vida. En orquesta o en la docencia ella, con agrupaciones de todo tipo él, ven en la OSBu el empujón determinante para su futuro.