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Vicente tira del carro

Ó.C.
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El jugador cedido por el Athletic gana peso en el ataque rojillo en su segunda aventura en Anduva

Iñigo Vicente celebra su primer gol de la temporada con Gelabert (dcha.) y Oriol Rey. - Foto: Alberto Rodrigo

Iñigo Vicente vuelve a sonreír y eso es bueno para el Mirandés. El de Derio afrontaba con ilusión su segunda etapa a préstamo en Anduva, tras un año intermedio en el primer equipo del Athletic, donde tuvo un papel residual, lejos de lo que esperaba con solo 49 minutos de juego en Primera. Con este bagaje, decidió salir de San Mamés una vez más y regresó a Miranda, donde hace un par de temporadas tuvo oportunidades dentro de un equipo histórico, del que muchos de sus integrantes están hoy en la máxima categoría.

Íñigo Vicente no lo ha conseguido por el momento, pero sí que ha demostrado en estas dos jornadas con la camiseta rojilla que ha crecido y ha llegado para tirar del carro, porque además es uno de los pocos futbolistas del plantel con experiencia en la categoría. Lo demostró en Málaga en la primera jornada liguera en la que logró un tanto que fue  anulado de manera incomprensible. También dio un pase de gol, en otra diana que también fue eliminada del marcador por el colegiado.

Las buenas sensaciones transmitidas en La Rosaleda no fueron un espejismo, porque ante el Amorebieta en Anduva volvió a coger galones. Los ataques de los de Lolo Escobar pasaban por sus botas y tuvo el premio de hacer el primero gol del encuentro para encarrilar el choque y lograr los primeros tres puntos para el equipo.

En rueda de prensa, el técnico mirandesista ensalzó  la calidad del pupilo, del que dijo que hay que darle cierta libertad por lo que es capaz de ofrecer en ataque. De momento suma 167 minutos y tres disparos a puerta. Para ver su evolución, también habrá que esperar a ver si le afectan las lesiones, un handicap que condicionó su primera aventura con Andoni Iraola en el banquillo.

En aquel curso materializó tres ocasiones y también sumó un puñado de asistencias, aunque la grada siempre le pidió un poco más. Ese extra tenía que ver con la presión y las labores defensivas un aspecto en el que también ha mejorado, tras un año entrenando a las órdenes de Garitano primero y de Marcelino después en Bilbao.

Conexión. Íñigo Vicente no es el único jugador al que Ibaigane decidió ceder al Mirandés. El segundo a préstamos este curso es Imanol García de Albéniz, que comparte banda izquierda con Vicente, y que además marcó el segundo tanto del encuentro ante el Amorebieta.

Después del partido, el carrilero zurdo explicó que ambos sabían de la importancia del duelo, por ser un equipo vizcaíno, lo que atraería muchos ojos desde Bilbao, donde iban a estar pendientes, por lo que sabían que «teníamos que hacer un partidazo, así ha sido y estamos muy contentos».  García de Albéniz reconoció sobre su papel en el campo que Escobar «nos pide a los dos laterales que seamos atrevidos y vamos a seguir así, porque si seguimos en esta línea vamos a dar muchas alegrías».