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"Hay mucha miseria visual en Burgos por locales cerrados"

G. ARCE
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Entrevista a la presidenta de la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos

Consuelo Fontecha, presidenta de la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos. - Foto: Jesús Matías

Estrena su segundo mandato al frente de la Federación de Empresarios de Comercio (FEC), marcado -al igual que el primero- por la crisis generada por la pandemia y los drásticos cambios de hábitos de consumo impulsados por las compras digitales. Consuelo Fontecha, siempre optimista, cree que el negocio tradicional sigue teniendo su sitio en la ciudad y en el mundo rural pero pide a las Administraciones -Ayuntamiento y Diputación, sobre todo- proyectos "valientes y ambiciosos" para recuperar el atractivo perdido, desde nuevas peatonalizaciones urbanas o la recuperación de Gamonal, hasta las ayudas directas para los emprendedores que apuesten por crear negocios en los pueblos.

Estamos en plenas elecciones autonómicas. ¿Qué ha pedido el comercio a los candidatos? 

La Junta tiene que seguir apoyando al comercio de proximidad como lo está haciendo ahora con todas las líneas de acompañamiento abiertas, que son bastante interesantes. No nos vamos a quejar en este sentido. Si el comerciante quiere, ahora mismo tiene herramientas a su alcance para poder evolucionar en campos como la digitalización o la eficiencia energética, por ejemplo. Pero creo que hay otros temas que nos afectan de una manera más global, como las infraestructuras. Ahí está el aeropuerto, que corremos el riesgo de echar a perder y con él los viajeros que podamos atraer desde otros destinos. Y también el tren, incluyendo las mercancías y también los pasajeros del AVE.

¿Cómo ha quedado el comercio tras casi dos años de pandemia? ¿Cómo está el ánimo de los comerciantes? 

Hay una sensación de agotamiento y fatiga importante, como le ocurre a todo el mundo. La pregunta es cuándo va a acabar todo esto y si realmente va a terminar. Dicho esto, a nivel empresarial la suerte ha estado repartida por gremios. Hay subsectores [como el del bricolaje y el comercio de la construcción] a los que no nos ha ido tan mal y otros, como el de equipamiento de la persona, que ha sufrido mucho. Todo lo relacionado con la parte social, con los eventos y la relación entre las personas, se ha visto muy afectado por la falta de contacto social, de fiestas, de reuniones... Y estamos hablando de la parte más visible del comercio.

Y la que más iluminaba y ensombrece ahora con cierres a zonas como el centro o Gamonal. 

Efectivamente. Necesitamos un replanteamiento de lo que somos como ciudad y de lo que tendríamos que ser. Es muy distinta la situación del comercio en la zona turística, el centro histórico, del resto de la ciudad. También debe ser muy distinto el servicio que se ofrezca. No solo se exige un cambio en el sector, también se necesita el apoyo de la parte política. Si queremos que Burgos sea un destino gastronómico y de compras tenemos que montar un proyecto muy potente.

¿Por lo que dice, el comercio del centro tiene futuro y el del resto no tanto? 

No, tienen futuros distintos, incluso tendrán que tener horarios distintos y una oferta comercial distinta. Tenemos que cambiar y aprovechar las zonas de influencia turística. Hay que montar un proyecto con Promueve pensando en el turismo que queremos captar y qué queremos ofrecer a esos visitantes.

Pues grandes formatos comerciales, como El Corte Inglés y parece que en breve H&M, abandonan el centro. 

Estas grandes compañías necesitan negocios viables. Si se apuesta por los parques comerciales, como en el caso de Parque Burgos, se saca a la gente de la ciudad y nosotros queremos justo lo contrario. Si algo nos ha enseñado la pandemia es que la cercanía ofrece un servicio añadido y tiene un valor social que deberíamos tener muy en cuenta. Tenemos que analizar qué nicho de mercado dejan en el centro estas compañías y qué capacidades tiene el pequeño comercio para ocuparlos y sustituirlos.

En la pandemia el comercio electrónico ha crecido a ritmos de hasta el 40% en Burgos y parece que sigue triunfando. 

El comercio sobrevivirá a este fenómeno porque también las ventas online se hacen desde el pequeño comercio local. Hay mucho negocio que se ha incorporado a la venta online y que ha hecho sus deberes. Lo ideal es que convivan los dos canales, ni el online ni el presencial van a desaparecer. Tenemos que utilizar todas las herramientas a nuestro alcance, tenemos que reciclarnos y buscar nuestro nicho de mercado y nuestro cliente online. Es obligado incorporarse a este cambio.

El proyecto del nuevo Mercado Norte sigue enquistado. ¿Ve solución a corto plazo? 

Hace tanto desde que se inició este proyecto que muchos concesionarios se han hecho mayores y tienen ya escaso periodo de actividad. La parálisis por el análisis no es buena, al final supone que nada avanza y que las oportunidades cambian y se vuelven negativas. Al Mercado Norte les están cambiando pero en negativo mientras espera una solución. Promesas de ministros hay muchas, pero queremos que se hagan realidad.

También está costando ocupar los puestos del Mercado de G-9.

Estamos en la misma. Cuando se decidió hacer algo por este mercado estaba tan mal que le ha costado mucho remontar. Si esperamos que a que los mercados se deterioren de tal forma que cada vez valgan menos, te vas a encontrar con menos concesionarios y con escaso interés por estar allí dentro. En otras ciudades es una fórmula que está funcionando. Miremos al Mercado Sur, que ha sido un éxito.

También están siendo un éxito los polígonos, cada vez más comerciales. 

A los polígonos han salido aquellos comercios que por sus dimensiones y los productos que trabajan estaban incómodos en los barrios. El comercio del día a día está mejor en los barrios, lo más próximo posible. Creo que llegará un momento en el que se valore si es necesario gastar un litro de gasolina para comprar un litro de leche. Hay que atender a una población que cada vez es más mayor y que necesita unos servicios próximos a ellos. 

¿El comercio necesita ayudas para el alquiler después de lo ocurrido con la pandemia? 

Hay comercios que han tenido suerte con los propietarios, que han ayudado con los alquileres, pero, en general, no ha sido así. Hay propietarios con locales que solo esperan a que les llegue un buen postor con un buen alquiler. No les cuesta ningún dinero e incluso se pueden permitir el tener los locales en estado casi de abandono. Su imagen no ayuda a los comercios colindantes ni a la zona comercial, ni tampoco a los vecinos, y el mal se extiende. No es ni bueno para el comercio, ni para la hostelería, ni para la ciudad. Pedimos al Ayuntamiento que estos locales tengan un mantenimiento mínimo, que estén acondicionados y limpios. Si esta dejadez estuviese gravada, muchos dueños se plantearían bajar sus alquileres y reabrirlos.

Pues hay zonas de la ciudad cada vez más deterioradas. 

No se está aplicando la ordenanza. Hay propietarios que han decidido no alquilar a la espera de un operador. Me parece perfecto, pero el local hay que mantenerlo limpio, incluso alquilando los escaparates para realizar publicidad.

El feísmo se extiende como la espuma. ¿Debe hacer algo el Ayuntamiento? 

Es un tema preocupante. Hay más locales cerrados de los deseados y la imagen de la ciudad se está resintiendo mucho, en el centro y en el resto. Los vecinos tienen derecho a que sus calles estén cuidadas. Hay mucha miseria visual en Burgos, hay que cuidar escaparates y accesos de los comercios, estén abiertos, en alquiler o en venta.

¿Son necesarios más proyectos de peatonalización, más protagonismo comercial de la calle? 

El tiempo nos ha demostrado que la peatonalización funciona a nivel comercial y hostelero. Convertimos las calles en centros comerciales abiertos, permitiendo el paseo, las compras y el ocio. La ciudad sería más amable y más atractiva para visitar. Se ha hablado de Francisco Grandmontagne, de Lavaderos, de la plaza Roma, de San Cosme... Perfecto, siempre y cuando haya una alternativa para cubrir la necesidad de aparcamiento... Creo que hostelería y comercio, que nunca hemos ido más de la mano como ahora en nuestras necesidades y clientes compartidos, queremos zonas amables y atractivas en Burgos. Pero estos proyectos tiene que liderarlos el Ayuntamiento.

Las terrazas ya están demandando más espacio en la calle. 

Vamos a ver cómo termina este tema, hasta cuánto tiempo y cómo, porque algunas ya invaden espacios que no son propios y tienen que convivir con vecinos y comercios. Algunas están incluso tapando negocios. Tenemos que convivir defendiendo los intereses de todas las partes. Con la pandemia hemos aprendido que nos gusta estar en la calle, en espacios abiertos. Tenemos muchas posibilidades de desarrollo de la calle. Soy una enamorada de mi ciudad: es cómoda para vivir y nos vendrían bien unos pocos más habitantes. Tenemos mucho encanto urbano, pero no me gustaría promocionarla, como he oído a nuestro vicealcalde, Vicente Marañón, como destino para despedidas de solteros, como destino de borrachera. Podemos aspirar a otra cosa, máxime cuando la hostelería ha apostado por el diseño, por la gastronomía...

Usted que es de Gamonal. ¿Qué hacemos con este barrio y sus calles? 

Soy de Gamonal, he vivido, he trabajado en el barrio y he sufrido todo los avatares que ha padecido. Todos los proyectos que se echaron para atrás han ido en perjuicio completamente para esta zona de la ciudad. Nuestros políticos no se aventuran a hacer nada por temor a que en el barrio explote una nueva rebelión. Es un error muy grave. La parte silenciosa del barrio está siendo penalizada por esta falta de mejoras. Envidiamos la zona Sur, mientras somos un barrio de gente trabajadora y también de gente mayor que no tiene calles preparadas para pasear y habitarlas. Intentar lavados de cara sin llegar a nada no sirve para nada... ¿Gamonal se va a quedar como está? ¿No va a evolucionar? Cuando se han planteado proyectos para evitar el riesgo de disturbios, la participación ciudadana ha sido muy escasa (tenemos lo que nos merecemos) y también los consejos de barrio, con todos mis respetos, están liderados por personas muy mayores, que tienen un concepto de la evolución muy limitado... Si dejamos en manos de estas opiniones el futuro de Gamonal... El Ayuntamiento tiene que correr riesgos. Es muy lamentable que a la hora de sacar proyectos urbanos adelante corras riesgos físicos, pero también es muy lamentable que una parte muy importante de la ciudad quede abandonada. Nosotros mismos hemos dejado que las administraciones la abandonen, hay mucho miedo político.

¿Qué priorizaría en Gamonal?  

Una intervención más drástica en la calle Vitoria, algo que no es un problema porque ya está en muy mal estado. Recuerdo cuando la milla de oro comercial se repartía entre las calles Vitoria y Grandmontagne, algo que nos hemos cargado por falta de mejoras. Ahora la calle Vitoria tiene muchas calles alternativas para el tráfico y puede estar cortada varios meses para acometer su remodelación. Para colmo, cada vez hay menos comercio y hostelería al que le afectarían estas obras. Pido un proyecto que merezca la pena y que el Ayuntamiento no abandone el barrio. Si se revaloriza, se revalorizan sus pisos, se atraerá a familias jóvenes y con niños, se crearán comercio y hostelería.

¿Dónde colocaría el mercadillo ambulante del domingo? 

Es un formato comercial con el que llevamos conviviendo mucho tiempo y que tiene su segmento de clientes y necesita su espacio. Lo único que hemos perseguido siempre es que se controlase la venta de imitaciones, que la venta sea legal. Su ubicación debe ser rentable para quienes pagan por los puestos y la FEC no entra en cuál debe ser el mejor sitio para ubicarlo. Estuvieron en El Plantío, un lugar que no era céntrico pero que tenía su clientela. Francisco de Vitoria también tiene sus paseantes. Los mercadillos tienen que cumplir la norma y si no se limpian debe sancionarse. Deben estar dotados de contenedores para que lo dejen igual que se exige al resto del comercio.