La adaptación de antenas por el 5G afecta a 8.400 edificios

L.M.
-

as actuaciones se iniciarán en el norte de la provincia y en la capital a finales de este año, mientras que en el resto del territorio habrá que esperar hasta 2020

La adaptación de antenas por el 5G afecta a 8.400 edificios - Foto: Luis López Araico

La tecnología avanza cada día que pasa, y no solo se ciñe a móviles con más memoria, a ordenadores con mejores procesadores o a relojes que permiten comunicarse con otras personas o consultar el estado del tiempo. Pero hay otro tipo que no se palpa, ni se ve a simple vista, pero que es tremendamente importante.El Estado ha empezado esta semana el proceso de adaptación de los equipos de recepción de señales de televisión digital terrestre, conocida comoTDT, para liberar las frecuencias cercanas a los 700 megahercios (MHz) y dejarlas libres para que las ocupen los servicios de telefonía con tecnología 5G. Esta nueva vuelta de tuerca en la redistribución del espectro radio eléctrico afectará, según calculan desde la Secretaría de Estado para el Avance Digital, a 8.400 inmuebles de la provincia de Burgos.
Pero, ¿quiénes están abocados a realizar los cambios oportunos y quiénes no deben preocuparse? Deberán realizar aportaciones los edificios comunitarios de tamaño medio que estén equipados con centralitas programables y los de mayor envergadura que tengan amplificadores monocanal. Por tanto, las viviendas individuales, como casas unifamiliares o chalets, no necesitarán esta adaptación. No obstante, todos los burgaleses deberán resintonizar sus televisores para poder disfrutar de la oferta completa de canales que ofrece la TDT, aunque no hasta que finalicen las emisiones simultáneas, de cara al final del proceso, conocido como Segundo Dividendo Digital, y cuya fecha se ha fijado para el próximo 30 de junio de 2020.
El cambio arrancó el pasado miércoles en Mallorca, Ibiza, Formentera y Cáceres, además de Huelva, donde se inició ayer. En la provincia de Burgos, las actuaciones comenzarán a finales de año en el norte de la provincia, además de la propia capital, durante un periodo aproximado de seis meses, aunque por el momento desde la Secretaría de Estado no adelantan fechas «hasta acordarlo con los agentes implicados».
En la zona sur del territorio burgalés tendrán que esperar algo más, ya que las antenas no se podrán adaptar hasta que no se ejecuten los diferentes procesos en las áreas geográficas de Segovia y Soria, que arrancarán antes de que termine este curso, por lo que se posponen hasta entrado el año 2020 «en fechas aún por concretar».

[más información en la edicón impresa]