La imprudencia y el caos infectan Ifema

Agencias
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Los sanitarios denuncian el descontrol reinante en el gran hospital de campaña levantado en pleno recinto ferial de la capital, con falta de material de protección y médicos hacinados

La imprudencia y el caos infectan Ifema - Foto: D.SINOVA/COMUNIDAD DE MADRID

Más que para sanar, parece un lugar pensado para contagiarse, sentencia una enfermera. La «situación caótica» del hospital temporal instalado en Ifema, el recinto ferial de Madrid, para atender a pacientes con coronavirus es un clamor entre el colectivo de sanitarios. Aseguran que muchos trabajadores no tienen claras sus funciones y otros carecen de Equipos de Protección Individual (EPIs) suficientes, mientras que aseguran existen espacios en los que los pacientes están hacinados.
Fuentes de la Consejería de Sanidad reconocieron ayer que en el turno de tarde del pasado domingo hubo «un problema de organización que ha provocado algunas protestas de profesionales». Además, recalcaron que el coordinador general del hospital, Fernando Prados, asumió esta situación y «pidió disculpas por ello».
En cambio, las mismas fuentes sentencian que se está entregando a los profesionales «el material reglamentario fijado por el Ministerio de Sanidad», aunque apuntan que hay algunos que «además deciden cubrirse con batas, gorros y calzas de bolsas de plástico».
El secretario de Sanidad de UGT Madrid, Julián Ordóñez, mantuvo que la organización con la que se encuentran los trabajadores de la Sanidad en Ifema «deja mucho que desear» porque al llegar a su puesto de trabajo «pueden estar esperando horas» para saber qué actividad tienen que hacer. Se trata de una situación, según denunció, «que lleva pasando días» y por ello piden al Gobierno regional «agilidad, cooperación y coordinación» con el resto de administraciones.
En la misma línea, la secretaria de salud laboral de CCOO de Madrid, Rosa Muelas, criticó que hay «zonas donde los médicos se amontonan» y no se les dan EPIs suficientes, por lo que se ven abocados a organizarse por sí mismos.
«Hay gente que está sin una tarea específica, no está organizada la distribución de los profesionales ni las funciones que debe desarrollar cada uno, ni a los pabellones a los que tienen que ir», protesta.
CCOO recalca que el trabajo en Ifema se está distribuyendo «sobre la marcha» y añade que han detectado que incluso hay personal administrativo que no figura en las listas de trabajadores en el hospital de campaña.
Por otro lado, aclaró que los sanitarios de Ifema no se está negando a trabajar, sino que están haciendo una «petición expresa» para que se les dote de equipos de protección que garanticen su seguridad y la del resto de ciudadanos, ya que podrían transmitir el virus al resto de la plantilla y de personas.


Mínima seguridad

En esta línea, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el sindicato mayoritario de este colectivo en la región, indica que han llegado residentes al hospital temporal «sin informarles sobre la organización» establecida, con un desconocimiento de los protocolos sobre el manejo de los pacientes, así como falta de supervisión en los controles y equipos de protección.
Mientras, el sindicato de enfermería Satse indica que en Ifema se están incumpliendo «las prácticas más elementales de seguridad». Los vestuarios «no están diseñados para albergar al elevado número de sanitarios que trabajan», por lo que se producen «amontonamientos» susceptibles de contagio.
El hospital temporal cerró ayer el primer pabellón que habilitó de manera provisional, el número cinco, y abrió el siete, que se sumará al nueve, ya en marcha. El nuevo pabellón, el siete, contará con 500 camas y 32 unidades de cuidados intensivos (UCI) ampliando la capacidad del centro de las 900 a las 1.400 plazas, lo que lo convierte en el más grande de España.