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Los coches, por las nubes

Carlos Cuesta (SPC)
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El precio de los automóviles sigue al alza y se sitúa en máximos históricos ante la falta de vehículos en los concesionarios y por la escasa competitividad que tienen los modelos eléctricos con una autonomía muy limitada

Los coches, por las nubes - Foto: Foto creada por xb100 www.freepik.com

El mercado del automóvil se encuentra en una fase de transformación histórica en un momento clave en el que se está produciendo una revolución sin precedentes con el cambio de motorizaciones del vehículo de combustión al híbrido, eléctrico o el impulsado por hidrógeno.

Un fenómeno que ha creado una gran incertidumbre en los consumidores ante la falta, primero, de vehículos en los concesionarios, lo que ha supuesto que los precios estén por las nubes y, en segundo lugar, por la escasa competitividad que tienen los nuevos modelos eléctricos que se comercializan con una autonomía muy limitada y una escasa red de puntos de recarga en el mercado español.

En este contexto, el Índice de Precios de Consumo (IPC) de los automóviles se situó en el 6% durante el pasado mes de abril en tasa interanual, lo que significa superar máximos históricos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Asimismo, el pasado de marzo, el IPC de los vehículos se colocó en el 5% en tasa interanual, superando la cifra más alta registrada hasta la fecha, que se contabilizó en marzo de 1996 cuando subió un 4,9%.

Los economistas destacan que el encarecimiento de los coches está en línea, por una parte, con la subida de precio de las materias primas y, también, se justifica por la escasez de oferta de producto, provocada por la crisis de suministro de semiconductores, que ha motivado que los costes se hayan disparado tanto de modelos nuevos como en los coches usados. Así, durante los cuatro primeros meses de este año, el valor de los automóviles experimentó un aumento interanual del 4,8%, mientras que registró una alza del 1% en la variación mensual.

Respecto a las motocicletas, el incremento del precio en el cuarto mes de 2022 fue de un 4,8% interanual, de un 3,4% en comparación con el mes anterior y de un 0,6% de variación intermensual.

Al mismo tiempo, las piezas de repuesto y los accesorios para los vehículos también se encarecieron un 6,4% en abril respecto al mismo mes del año pasado, así como un 0,6% en la comparativa intermensual y un 3% en lo que va de 2022.

Por su parte, los carburantes se dispararon un 25% su cotización en tasa interanual, con una caída del 10,8% en la variación mensual, pero un aumento del 11,4% desde que se iniciase el actual ejercicio.

Por último, los servicios de mantenimiento y reparación de vehículos cerraron abril con una tasa de encarecimiento del 3,6% en comparación con el mismo mes de 2021, con una variación mensual de 0,5% y un alza desde comienzo de 2022 del 2%.

Superávit

Como consecuencia del crecimiento de precios, la industria española de fabricación de automóviles, motocicletas y componentes de vehículos finalizó el primer trimestre de 2022 con un superávit comercial de 1.640,8 millones de euros, lo que representa una mejora del 3,7% respecto al mismo período del año precedente.

En esta línea, los economistas subrayan como en los tres primeros meses de 2022, las exportaciones de la industria automovilística nacional alcanzaron un importe de 10.416 millones de euros, lo que significó una disminución del 0,6%, al tiempo que las importaciones se contrajeron un 1,4%, hasta 8.775 millones de euros.

El sector está acometiendo cuantiosas inversiones para consolidar esta industria que, por ejemplo, en España representa el 10% del PIB y el 18% del total de las exportaciones. En 2019 se fabricaron en el país 2.822.360 vehículos. Además, se trata de una actividad que cuenta con 300.000 empleos directos y cerca de dos millones de puestos indirectos.

El Gobierno, consciente de la importancia de lo que representa esta industria tiene en marcha el Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción que destinó ya 515 millones de euros entre 2019 y 2020 y, actualmente, cuenta con inversiones superiores a los 2.634 millones hasta 2025, destinadas a la creación de puestos de alta cualificación y calidad.

En definitiva, se trata de una actividad que, pese a los ajustes y carencias que ha registrado en los últimos años, ha acometido potentes inversiones en nuevas tecnologías y en innovación con avances que aseguran un futuro próspero. Finalmente, los fabricantes confían compensar el aumento de los precios con mejoras de calidad, seguridad así como en economizar los gastos de combustible y manteniendo.