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La inflación demora la licitación de la obra de Ramón y Cajal

ARSENIO BESGA
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El Ayuntamiento de Miranda pretendía empezar la intervención «a finales de junio o principios de julio», pero ahora debe revisarse el presupuesto «para no correr riesgos». Por tanto, ya no se maneja una fecha «exacta»

Los colectores y las canalizaciones están en mal estado. - Foto: Luis López Araico

La subida generalizada de los precios también castiga a las administraciones públicas, incluyendo al Ayuntamiento de Miranda. La corporación pretendía empezar los trabajos para cambiar los colectores y las canalizaciones de la calle Ramón y Cajal «a finales de junio o principios de julio». Sin embargo, todavía no ha podido abrir la fase de licitación porque debe ajustar el presupuesto a la nueva coyuntura económica. Para cumplir con los plazos inicialmente estipulados, el Consistorio logró preparar el proyecto con la suficiente antelación, aunque ahora debe aguardar un poco más.

Si la inflación no se hubiera disparado, las obras «ya se habrían licitado», asegura Adrián San Emeterio, concejal de Obras yServicios del Ayuntamiento de Miranda. «Estaba todo ya mirado», aclara. «El presupuesto que teníamos el año pasado estaba hecho acorde con los precios de mercado, pero este año con los materiales se corre el riesgo de que no sea así», explica. «Y antes de correr riesgos, preferimos hacer este trabajo de previsión», sentencia.

La cuantía que inicialmente iba a destinarse a la adecuación de los colectores y las canalizaciones ascendía a 716.000 euros. Por su parte, el plazo de ejecución máximo llegaba a los nueve meses. La primera de estas dos condiciones, el precio, cambiará con total seguridad. «Lógicamente, tiene que subir. Igual que sube en una casa la alimentación, la luz y el gas, le sube a un Ayuntamiento», argumenta San Emeterio. De esa revisión de las cuentas municipales surge la única y «pequeña demora» que frena el proyecto. Por su parte, la segunda condición del futuro pliego, el tiempo que durará la obra, prevén que se mantenga exactamente igual. Con ello, la campaña de Navidad de los comercios de la calle Ramón y Cajal se vería afectada. 

No obstante, el edil del Partido Socialista adelanta que en el equipo de Gobierno esperan «siempre que pueda ser algo menos». Básicamente, desde el Ayuntamiento desean que la empresa que se encargue del proyecto «no agote el plazo de ejecución que tienen». En resumidas cuentas, «todo lo que se pueda recortar, será bienvenido», puntualiza San Emeterio. Un ejemplo reciente sobre esta cuestión se halla en la vía paralela, la calle Arenal. En ese tramo del centro realizaron un trabajo similar, con un plazo de cinco meses, y finalmente tardaron en torno a 30 días menos.

Con todo, la previsión -o el deseo- que manejan en el departamento de Obras y Servicios sigue siendo que la remodelación de la vía dé sus primeros pasos en verano. Sin embargo, insisten en que no pueden ofrecer «una fecha exacta». «Cuanto antes, eso es lo que se mantiene», expone el concejal. «Si la podemos sacar el 30 de junio, mejor que el dos de julio», puntualiza. Según reconoce San Emeterio, la forma de proceder del equipo de Gobierno siempre se articula de forma similar y «sacan cualquier obra en cuanto pueden». Eso sí, el propio edil socialista recuerda que esta intervención en la céntrica vía mirandesa tiene un mayor calado. «Lo que pasa es que esta es una obra importante», apunta.

En cualquiera de los casos, el concejal tiene claro que «saldrán las cosas» adelante. Y no solo hace referencia a la calleRamón y Cajal. Según San Emeterio, el aumento irremediable del presupuesto para los colectores de esta vía «en principio» no afectará a otros proyectos que tiene su departamento sobre la mesa. «Estamos intentando dotar con más dinero a esas partidas o licitaciones», relata. Conforme a sus palabras, el Ayuntamiento «primero va a buscar el dinero, y después verá qué tipo de ingeniería económica se puede hacer».