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A golpe de diseño

GADEA G. UBIERNA
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La valenciana Inma Bermúdez es la única española que trabaja para IKEA a la vez que para otros 'grandes' como Lladró, Marset o Roca. Ayer reivindicó su profesión en Burgos: «Los creadores solucionamos problemas»

Inma Bermúdez estuvo ayer en la Escuela de Arte y Superior de Diseño. - Foto: Patricia

Es posible que muchas de las personas que tienen en casa un lavabo de la serie de IKEA Lillången no sepan que comienzan cada día con Inma Bermúdez, la diseñadora valenciana que se dio cuenta de que creando un escalón junto al grifo se evita que el vaso con los cepillos caiga a la pila y, a la vez, consiguió un borde en el que enganchar una bandeja que permite que el jabón sólido esté siempre seco. Esta fue una de las primeras grandes creaciones de Bermúdez, la única española que trabaja para el gigante sueco desde 2006 y que, a la vez, ha sacado al mercado 'bombazos' como la lámpara FollowMe, de la mano de Marset, la primera lámpara autónoma. Solo por eso, en menos de una década se ha convertido en un clásico del diseño. 

La madre de la criatura -ella tilda a la lámpara de «mi bebé»- estuvo ayer en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Burgos para reivindicar su profesión y motivar a las decenas de jóvenes que la escuchaban en el salón de actos: «Los creadores solucionamos problemas; es importante que os sintáis capaces de ver un problema desde otro punto de vista». Y esto, destacó, no se circunscribe al ámbito puro del diseño y de la creatividad, sino a cualquier esfera de la vida. Por algo, les dijo, hay bancos que ya tienen diseñadores en plantilla.

Su vida profesional ha sido un cúmulo de «casualidades», concatenaciones de propuestas, muchas horas de trabajo y golpes de diseño, como explicó ayer en una «charla más bien inspiracional».

En algo más de una hora, contó que todo empezó en el CEU de Valencia, a finales de los años noventa, cuando solicitó un Erasmus que la llevó a Alemania. Estando allí, el gigante valenciano del mueble Andreu World convocó un concurso que ganó Bermúdez con un asiento que había diseñado en la Universidad. Así, contactó con diseñadores como Jaime Hayón, con quien su trayectoria se juntó años después para colaborar en una nueva línea de productos en Lladró.

Pero para ese momento, Bermúdez había trabajado en varios estudios de diseño industrial 100% en Alemania y participado en unos conocidos talleres de verano en Boisbuchet, donde conoció a una diseñadora de IKEA. Le preguntó por unas prácticas y año y algo después, contactaron con ella. Se trasladó de Alemania a Suecia y su primer trabajo fue el lavabo Lillången. La invitaron a quedarse, pero Suecia no le convenció y aceptó a seguir colaborando, pero desde España. Y, así, hasta hoy, cuando tiene en su haber decenas de artículos archivendidos de la marca. «Lo bueno de IKEA es todo lo que abarca, te abre a distintos temas».

Al poco de volver de Suecia, empezó su colaboración con Lladró, con los jarrones Parrots party (2010) y Metrópolis (2011), que le permitió conocer a directivos de Marset y crear FollowMe, la lámpara que desde 2014 no ha dejado de abrirle puertas. Entre otras, la de Roca, donde presentará su primera colección en 2023. Suma y sigue.