El metal alerta de fuga de firmas por los salarios de Burgos

L.M.
-

El presidente de Femebur, Andrés Hernando, indica que una empresa local con 70 empleos baraja irse a Zaragoza, donde asegura que un oficial de primera cobra 7.000 euros menos

Andrés Hernando, presidente de Femebur, entre la galardonada Silvia Boutefeu y el vicepresidente de la patronal del metal, Esteban Pérez. - Foto: Patricia

El presidente de la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (Femebur) fue ayer tajante. «Tenemos un problema grave de competitividad y estamos en una situación complicada», aseguró. Andrés Hernando anunció que una empresa que opera en Burgos le ha transmitido su intención de trasladar su actividad a Zaragoza por culpa de los altos salarios que se pagan en la provincia castellana. «Aunque no es una ciudad para nada distinta, un oficial de primera cobra allí 19.000 euros frente a los 26.000 de aquí», reconoció.

A nivel general, Hernando apuntó que el sector del metal está acusando mucho la inflación y el encarecimiento de las materias primas y la energía. A todo esto se suma la garantía de cobro del IPC real de diciembre que recoge el convenio del metal para este ejercicio y los siguientes, sin contar el 1,5% de alza de nóminas que corresponde a este 2022. Cuando se conozca cómo cierra la inflación el 2022 los empresarios deberán aplicar esa subida a los trabajadores, tal y como se expone en el acuerdo laboral para cerca de 20.000 empleados en Burgos. «Habrá que hacer cuentas y ver qué compañías pueden y cuáles no pueden hacerse cargo de ese IPC», advirtió el presidente de Femebur. Recordó que existe la figura de la cláusula de descuelgue, una figura que aseguró que va a ser muy demandada por algunas firmas ante la imposibilidad de hacerse cargo de tal subida.

«Nos afecta a todos los empresarios, aunque depende de dónde compitamos. Si lo haces contra firmas de provincias como Soria, Valladolid, Madrid o Palencia estamos absolutamente fuera de mercado. Otra cosa es competir contra una empresa americana o sueca», lamentó el presidente de la patronal del metal.

Puso como ejemplo Andrés Hernando el caso de Aranda de Duero: las firmas que operan en este municipio están rodeadas por otras con convenios «muchísimo más ventajosos» que juegan a la contra de las ribereñas. «Nos afecta a todos, aunque en distinta medida dependiendo del sector de actividad y de competitividad. Ese es el problema que tienen los convenios globales», denunció (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de hoy jueves o aquí)