Los dos pedriscos del viernes elevan al 10% el viñedo dañado

L. NÚÑEZ
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En zonas de la Ribera que se salvaron de la granizada de mayo, ahora el deterioro asciende a entre un 30 y un 50%

El pedrisco del pasado 30 de mayo arrasó por completo algunas viñas, como la de esta imagen, en Moradillo de Roa. - Foto: I.M.L.

Después de la tormenta, llega el momento de hacer cuentas. Unos números que todavía no son definitivos porque al «daño brutal» que causó el pedrisco del 30 de mayo en el viñedo de la Ribera del Duero, con parcelas totalmente arrasadas, ahora se suman las otras dos granizadas del pasado viernes, que prácticamente volvieron a afectar a las mismas zonas, pero también a otras que se habían salvado en la primera ocasión.  

Los daños de este último pedrisco han resultado menores, como avanza el director de Experimentación de la Denominación de Origen Ribera del Duero, Alberto Tobes. En líneas generales, el perjuicio global afecta al 10% de las alrededor de 24.000 hectáreas repartidas por la comarca. «Si en mayo hablábamos de un daño del 100% en algunas zonas, ahora se estima en un 30% o 40%, quizá hasta un 50% en determinados casos». A su juicio, buena parte será recuperable, aunque no al 100%, salvo ciertas hectáreas en Pesquera, Milagros o Fuentelcésped.

Si el deterioro provocado por estos dos últimos pedriscos, que cayeron a eso de las ocho de la tarde del viernes 11 de junio, es menor, se debe a que el tamaño del granizo fue «mucho más pequeño» y, además, cayó con mucha más cantidad de lluvia, como explica Tobes. 

En cualquier caso, el director de Experimentación de la DO Ribera del Duero precisa que hay zonas que se han visto castigadas de nuevo y que «esos viñedos tendrán todavía más problemas para recuperarse» e incluso «para salvar madera de poda». No obstante, Tobes precisa que «los daños reales todavía no se pueden saber». Habrá que esperar hasta vendimias. A ello se suma que muchos viticultores han tenido que esperar desde el viernes hasta el lunes para poder entrar en sus viñas debido a la gran cantidad de agua existente y que es difícil valorar si el granizo ha herido de nuevo a unas viñas ya afectadas por la tormenta de finales de mayo o si los daños son de ahora. 

Más allá del pedrisco, Tobes destaca que el resto del viñedo de Ribera del Duero evoluciona favorablemente (...).

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