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Medio Ambiente encargará un proyecto para 'salvar' el humedal

C.M.
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La modificación presupuestaria contempla 6.000 euros para encargar un estudio que analice el estancamiento del agua y proponga soluciones técnicas para su mejora

El agua tiene un aspecto verduzco debido a que está estancada. - Foto: Luis López Araico

El humedal de Fuentes Blancas, un antiguo meandro del río Arlanzón desecado por las obras de construcción de las autovías aledañas, sigue siendo un espacio desconocido para muchos burgaleses pero el equipo municipal de Gobierno ha decidido apostar por su mejora y potenciación como espacio para el disfrute. 

La Concejalía de Medio Ambiente ha reservado una partida de 6.000 euros en la modificación presupuestaria con el propósito de encargar un proyecto que determine las actuaciones que son necesarias para regenerar este entorno natural. «Queremos que un experto nos diga las condiciones técnicas y científicas de lo que pasa en el humedal. Una vez que lo sepamos, se tomen medidas a futuro», explica el concejal de Medio Ambiente, Josué Temiño. 

Hace más de veinte años comenzó su recuperación como zona inundada y su acondicionamiento para la visita con el diseño de senderos, la colocación de observatorios de aves y la instalación de un cierre perimetral para proteger tanto la flora como la fauna. Sin embargo, el paso del tiempo ha hecho que la superficie de agua, que ocupa una superficie de unas tres hectáreas, se encuentre estancada, llena de algas y suciedad.

En la actualidad se llena de agua a través de un tubo desde el río Arlanzón pero el volumen es muy reducido, lo que está causando eutrofización (contaminación del agua) y como consecuencia hay muy poca vida piscícola y anfibia, con solo la presencia de algún ave.

La solución técnica que se dio en su día no fue la correcta, dado que la toma interior en el meandro del río, casi de manera perpendicular al sentido del flujo del agua, no es adecuada. A ello se añade que existe un defecto en la pendiente del tubo que va desde el río al humedal, ya que está muy horizontal en el arranque en el que toma el agua y el caudal es escaso.

Técnicos de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), junto a los del departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento, visitaron el humedad hace un año para conocer su situación y se tomó la decisión de elaborar un proyecto que pasaría por anular el actual sistema de captación de agua y trasladarlo unos metros aguas arriba para ganar cota.

También serían necesarias actuaciones para mejorar la calidad ecológica como la construcción de una pasarela de madera, la adecuación de los miradores existentes, la plantación de nuevas especies y colocación de señales para proteger el área y explicar el entorno a los visitantes. 

El humedal tiene 70.000 metros cuadrados de terreno, de los que 36.000 están ocupados por la laguna, y se inauguró en 2003. Doce años después se construyó una pasarela peatonal sobre el cauce Molinar para llegar al mismo desde La Ventilla. También se colocaron dos observatorios de madera para que los visitantes pudieran contemplar las aves que anidan en la lámina de agua y se instalaron distintas señales. Desde entonces, los trabajos se centran en sanear el arbolado mientras la laguna presenta un tono verduzco y está estancada.