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Fermín Bocos

CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


El test andaluz

21/04/2022

En las sociedades estructuradas, a la hora de votar, la situación económica es un factor determinante. Por eso, con la inflación rozando el 10% y disparados los precios de los combustibles, la electricidad y los productos básicos de la cesta de la compra, a Pedro Sánchez ni se la pasa por la cabeza anticipar la fecha de las elecciones generales. No lo hizo ni cuando pudo aprovechar la ventaja estratégica que le ofrecía la crisis del PP que desembocó en la dimisión forzada de Pablo Casado, hasta entonces líder del partido.

Los políticos, hasta los más dados al funambulismo y a dejarse guiar por las encuestas, así que va penetrando en ellos el calor y el confort de la púrpura se tornan cautos a la hora de poner en juego el poder sabiendo que la demoscopia no es ciencia exacta y que en períodos de crisis económica convocar a urnas es arriesgarse a perder.

Quien, a diferencia de Pedro Sánchez, no tiene sobre su horizonte ese condicionante es el presidente de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla. Desde que está al frente de la Junta gobernando con Cs la comunidad ha mejorado sus ratios de gestión. Las encuestas pronostican que el PP puede alzarse con una mayoría holgada y los mismos sondeos apuntan que Juan Espadas, el candidato socialista, no ha conseguido despegar a pesar de que en el PSOE siempre había contado con un suelo electoral importante. Moreno Bonilla parece que habría preferido agotar la legislatura pero contando con los presupuestos para 2023 aprobados. La situación de debilidad de Cs, su actual socio, con el que será difícil que pudiera contar en el futuro y las complejas relaciones que podrían tener con Vox, socio potencial alternativo, parece que le aconsejan prudencia antes de apretar el botón. Aún así, es casi seguro que convocará las elecciones a finales de junio. Probablemente el día 29. El resultado de esas elecciones será un test. Una suerte de "primarias" respecto de las generales. Una expectativa que preocupa en La Moncloa.