Ilustres desde Miranda hasta Bilbao

Ó.C.
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La cofradía mirandesa de la capital vizcaína entrega sus txapelas a figuras de la provincia y la ciudad: el arzobispo Mario Iceta, el técnico Joseba Etxeberria y el empresario Gonzalo Antón

(De izq. a dcha.) Joseba Etxeberria, Gonzalo Antón y Mario Iceta en el casino de Miranda. - Foto: Ó.C.

Poco más de 80 kilómetros separan la capital vizcaína y Miranda. La cercanía crea relaciones y fruto de esa unión nació la Cofradía Mirandesa de Bilbao. Para reconocer figuras vinculadas entre ambos puntos del mapa, el colectivo decidió hace años entregar sus premios de honor. La fórmula elegida fueron unas txapelas, y ayer las recibieron tres figuras: el arzobispo de Burgos, Mario Iceta; el técnico rojillo, Joseba Etxeberria; y el empresario local Gonzalo Antón.

Todos guardan una relación con Bilbao y con Miranda por lo que lucieron el reconocimiento en una comida con un centenar de personas. Cada explicó su vinculación, aunque solo uno nació junto al Ebro. Antón todavía visita habitualmente su ciudad, a pesar de salir de ella a los 14 años. «Es bonito como mirandés que te reconozcan». También habló de su sector, el de la hostelería, que «ha sufrido mucho, pero merece la pena seguir, porque Miranda es una ciudad muy divertida». El empresario, propietario de un hotel en la calle de La Estación, conoce cómo funciona la barra en Miranda y afirmó que «tiene un nivel bastante alto», aunque sostuvo que «el Ayuntamiento tiene que mojarse», ya que «los fines de semana no tenemos un atractivo», lamentó.

Junto a Antón, también recibió el reconocimiento el arzobispo Mario Iceta. Antes de su puesto en Burgos ocupó el de obispo en Bilbao y la vinculación era algo «irrechazable» para la Cofradía. En el tiempo que lleva en el cargo reconoció que «Miranda es la población que más he visitado». En su caso, uno de los aspectos que valoró fue el patrimonio mirandés y el de la provincia.  «En Burgos tenemos casi 1.500 templos, con un gran patrimonio románico», aunque reconoció que no siempre resulta fácil la conservación, por lo que pidió «estimular el mecenazgo privado». «Esa pata hay que desarrollarla, porque por mucho que quieran aportar las diócesis y las administraciones, siempre es insuficiente», lamentó.

El último en colocarse la txapela fue el Joseba Etxeberria, el último en establecer su relación con Miranda. El técnico del Mirandés, ídolo en Bilbao, admitió que «desde el principio la acogida ha sido espectacular y me he sentido como en casa». Tampoco ocultó que uno de los motivos para renovar estuvo en que «disfruto de la gente de la ciudad, de su cercanía y hospitalidad».

En el reconocimiento también estuvo, Juan Ángel Gozalo, exjefe de Provincia y de Opinión en Diario de Burgos.