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Atletismo, yoga y ganchillo para alejar la ansiedad

A.C.C.
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La Concejalía de Deportes, el Club de Atletismo Briviesca y Cruz Roja impulsan el programa Juventud y Salud Mental

Los talleres de ganchillo ya han comenzado. - Foto: Juventud Briviesca

La pandemia ha hecho mella en toda la población, en mayor o menor medida. El confinamiento, las restricciones y la continua incertidumbre sobre qué va a pasar en un corto plazo han sido el detonante de muchas enfermedades mentales.

Uno de los sectores poblacionales más afectados psicológicamente por la covid-19 es el de los jóvenes. Según un estudio publicado por Unicef en 2019, España encabezaba la clasificación de países europeos con mayor porcentaje de jóvenes de entre 10 y 19 años con ansiedad o depresión, un 20, 8%, seguida de Portugal e Irlanda. Tras seis olas de contagios, se ha llegado a alcanzar el 55%.

Para tratar de hacer frente a este aumento, el Ayuntamiento de Briviesca ha puesto en marcha el programa Juventud y Salud mental, con el que buscan «ofrecer las diferentes alternativas que hay en Briviesca para que los jóvenes las vean como una vía de escape. Una de ellas, es a través del atletismo», añade David Dito, coordinador de Juventud del Ayuntamiento.

David Dito (i.), Joanna Martínez y Juanjo García, con los carteles de las actividades. David Dito (i.), Joanna Martínez y Juanjo García, con los carteles de las actividades. - Foto: S.F.L.

Dentro del programa, también es posible realizar meditación, ganchillo y acudir a un taller de risoterapia. Además, la Casa de Cultura de Briviesca acoge charlas en las que se abordará principalmente el tema de la salud mental, en la cual se invita también a los padres a que acudan. «Últimamente se trabaja mucho en la inteligencia emocional de los jóvenes, pero también habría que cambiar la mentalidad de los padres, porque antes no se trabajaba en ello y son cosas que muchos de ellos no entienden», indica Dito.

Pese a que la pandemia ha tenido efectos muy negativos, también ha ayudado a sacar a la luz que antes estaban muy tapados. «En estos dos años se ha dado mayor visibilidad a la salud mental», reconoce Joanna Martínez, voluntaria de la Cruz Roja de Briviesca, quien considera que existen «una gran multitud de actividades que, a su vez, nos ayudan a mantener y mejorar nuestro físico», sentencia.

Tanto Martínez como Dito destacan la importancia que los voluntarios en este tipo de eventos, así como en el día a día de quienes realizan esta labor. «Ser voluntario es algo que te ata a la humanidad y te llena como persona. Contribuyes al bienestar de los demás, te genera una enorme satisfacción y todo esto de forma altruista», concluye Joanna. 

El tabú. Acudir al psicólogo siempre se ha considerado algo negativo, y mucha gente etiquetaba a quienes iban a consulta como «locos», pero nada más lejos de la realidad. Tanto la ansiedad como las diversas enfermedades mentales se pueden sobrellevar correctamente mediante varias actividades y pautas. «Hay que darle voz y dotarlo de la importancia que realmente tiene, porque siempre se ha considerado un tabú social». Joanna resalta que «todas las emociones son válidas» y que se debería normalizar ese hecho. «Desde pequeños nos han enseñado a que hay que ser feliz constantemente, y eso es imposible. La ansiedad surge como una respuesta a todos los estímulos internos que recibimos».

Dito enfatiza la importancia de abordar la ansiedad para poder orientarla y avanzar correctamente con ella. A todas aquellas personas que no cuentan su situación por miedo al rechazo, les envía un mensaje de apoyo:«Lo primero que hay que hacer es borrar todos los comentarios negativos que se te puedan venir a la cabeza y tener claro que lo más importante siempre va a ser el ser uno mismo. La persona tiene que ser consciente de que en todo momento hay alternativas y personas dispuestas a ayudar, si deja que las opiniones ajenas influyan, nunca logrará salir de ese duro bache», apunta. 

Para finalizar, el coordinador recalca el riesgo que corre la salud mental de los menores de 10 años. «No tienen los mecanismos para combatir estas enfermedades. Escuchan y son conscientes de los problemas que hay a su alrededor pero no son capaces de entenderlos, y eso les comienza a generar estrés. Muchas de nuestras actividades están comprendidas entre los 10 y los 19 años, pero no tendríamos ningún problema en ampliar esa franja para ayudar al mayor número de personas posibles», concluye David Dito.