scorecardresearch

La crisis de precios pone en riesgo el 10% de la obra pública

SPC
-

Los contratistas avisan que el pasado año se cuadruplicaron las actuaciones que se quedaron desiertas y pronostica que la inversión pública alcanzará los 1.462 millones este año, 500 menos de los previstos

Imagen de los trabajos de asfaltado en el entronque de la A-73. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La crisis de precios de las materias primas que asola la economía mundial durante los últimos meses sigue atenazando a las empresas de la construcción en Castilla y León, donde se corre el riesgo de que una de cada diez obras públicas se queden desiertas ante la imposibilidad de afrontar los costes extraordinarios. «Muchas empresas se están arruinando», alertó ayer el presidente de la Cámara de Contratistas de la Comunidad, Enrique Pascual, que señaló que el sector arrastra ya tres crisis económicas, por lo que muchas empresas no podrán superar el encarecimiento de las obras por la subida de los precios y el pago de los créditos vinculados a la pandemia del covid-19, que a pesar de tener condiciones ventajosas, se tendrán que empezar a devolver en los próximos meses. Un aviso que lanzó durante su comparecencia para explicar las previsiones de licitación de obra pública en Castilla y León para este año, que según Pascual alcanzará 1.462 de los 1.937 millones de euros previstos por las administraciones, de los que finalmente se terminarán adjudicando 1.058.

Por tanto, para este ejercicio, se esperan alcanzar cifras de licitación de 580 millones por parte del Estado, que prevé una inversión de 805; frente a los 482 de la Comunidad de un total de 688 contemplado, y los 400 de las entidades locales, que barajan unas cifras de 444 millones. Además, la adjudicación se quedará en los 377 millones en el estamento central; los 362 en el autonómico, y los 320 en el local. 

Tal y como detalló, durante el primer cuatrimestre se han licitado 390 millones frente a los 442 de 2021, lo que supone un 11,9 por ciento menos. Esto se debe, a su juicio, a que las elecciones en Castilla y León han hecho que la inversión de la Junta creciera un 88,6 por ciento, hasta los 202 millones, mientras la del Estado (95 millones) se redujo un 59,1 por ciento, y la local, un 10,1 por ciento, hasta los 93 millones. En cualquier caso, el presidente de los Contratistas pronosticó que el ejercicio terminará con «todo bastante más igual», de forma que cumplan las previsiones.

La crisis de precios pone en riesgo el 10% de la obra públicaLa crisis de precios pone en riesgo el 10% de la obra pública - Foto: FS ICAL

Obras desiertas

Enrique Pascual volvió a insistir durante su comparecencia en el riesgo de que cada vez sean más las obras públicas que se queden en la estacada como consecuencia del incremento continuado de precios y coste. Así, avanzó en 2021 fueron 120 actuaciones se quedaron desiertas, frente a las 24 de 2020 y las 35 de 2019. Es decir, respecto a antes de la pandemia se han cuadruplicado a nivel autonómico. Una cifra, la de 2021, que podría quedarse pequeña, ya que durante los cuatro primeros meses de este año se acumulaban ya 50 obras que se han quedado sin contratista –cinco de la Administración Central, 14 de la autonómica y 31 de la entidades locales–. Esto supone el 7,4% de las 675 licitaciones lanzadas en los primeros cuatro meses. 

En conjunto, estimó que Castilla y León debería alcanzar una inversión en obra pública, medida en licitación, de 2.000 o 2.500 millones, frente a los 1.376 registrados en 2021, que se sitúan por encima de los 1.119 de 2019, el año anterior a la crisis sanitaria. A su juicio, se debe impulsar un crecimiento, porque no afrontar los proyectos pendientes, supone hipotecar el futuro.

«Se ha producido un enriquecimiento injusto de la administración», argumentó el presidente de la Cámara de Contratistas, quien reconoció la dificultades para parar una obra y del propio sector público para compensar a las empresas. Por ello, censuró el retraso del Gobierno en la publicación de los dos reales decretos que en mayo se dictaron para tratar de hacer frente a esta situación, pero que con los que a su juicio la construcción «difícilmente» se va a ver «compensado».