Pocos funcionarios y desprotegidos

P.C.P.
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La plantilla del centro penitenciario de Burgos se concentra para denunciar los ataques a compañeros de Navalcarnero y Cáceres, que vinculan al grave déficit de personal, que obliga a trabajar a los de prácticas como si fueran funcionarios de carrera

La concentración se desarrolló a la puerta de la prisión - Foto: Alberto Rodrigo

Funcionarios del centro penitenciario de Burgos se han concentrado hoy para reclamar Prisiones sin agresiones, después de que en las últimas semanas dos compañeros de Navalcarnero y Cáceres hayan sido víctimas de sendos ataques. Los sindicatos Acaip, UGT y CCOO vinculan este aumento de la conflictividad a la falta de personal, que es especialmente grave en las instalaciones de la barriada San Juan Bautista, donde están vacantes más de la mitad de las plazas del Servicio de Interior, que es el que está en contacto directo con los internos.

Valentín Gómez, delegado de Acaip, ha revelado esta mañana que en Burgos disponen de 30 funcionarios de prácticas, "a los que estamos obligando a trabajar como si fueran funcionarios de carrera" y pese a todo, "los servicios mínimos no se cumplen ni un día". La mitad pertenecen a la promoción de 2016 y no se podrán marchar al menos hasta primeros del año que viene, "porque si se van la prisión de Burgos es inviable", afirma rotundo.

En lo que va de 2018, en Burgos se han producido ya dos incidentes graves, "con un intento de agresión con cuchilla, mordiscos y golpes", detalla. Actualmente hay 384 reclusos en la cárcel, que ha llegado a tener 500, aunque "se sobrepasa la capacidad total", que debería quedarse en los 300, un interno por celda.

La concentración de hoy es un adelanto de las movilizaciones previstas por los tres sindicatos para septiembre, que comenzarán con una manifestación en Sevilla.