scorecardresearch

Se buscan soluciones, no culpables

Adaya González (EFE)
-

Los profesionales de Atención Primaria, sector esencial en la contención de la pandemia y en la campaña de vacunación, reclaman más recursos ante posibles futuras situaciones críticas

Se buscan soluciones, no culpables - Foto: Ricardo Rubio Europa Press

Ha atendido al 90 por ciento de los contagiados y ahora afronta una campaña de vacunación masiva en pleno verano en el que no va a dejar una dosis sin pinchar. Están, por tanto, en primer plano de la pandemia y, sin embargo, apenas se les reconoce el trabajo y el esfuerzo. Pese a todo, la Atención Primaria no quiere culpables, solo soluciones a su frágil situación. Y pide un último esfuerzo: no bajar la guardia. Es uno de los mensajes más escuchados estos días en el Palacio de Congresos de Palma, donde se ha desarrollado a lo largo de toda la semana el XXVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), en el que estos profesionales han actualizado sus conocimientos con un telón de fondo inevitable: el coronavirus.

La irrupción de la pandemia impidió la celebración de esta cita el año pasado; en 2021, han optado por un formato híbrido que en opinión del presidente de la SEMG, Antonio Fernández-Pro, es el «primero de muchos». «Hay cosas que han llegado para quedarse, y una de ellas es la convivencia de lo presencial y lo online». Porque «la sensatez te dice que la vieja normalidad, entendida como la de antes, va a ser muy difícil de recuperar en su totalidad», incide Fernández-Pro. Además, «habrá situaciones que, de una manera o de otra, convivirán con nosotros pero por el bienestar de todos». Se refiere a la utilización de las mascarillas.

De la misma opinión es el portavoz COVID de la SEMG, Lorenzo Armenteros, que está convencido de que en épocas de alta transmisión de enfermedades respiratorias como la gripe, las mascarillas van a ser obligatorias en centros sanitarios o en entornos muy concurridos como el transporte público.

Sin embargo, critica que el Gobierno haya decidido retirar, a partir del próximo sábado, su imposición al aire libre sin «ningún argumento científico, porque el que es ahora el grupo de más riesgo de contagio (menores de 40) va a seguir en la calle sin vacunarse».

La responsable de vacunas de esta sociedad, Isabel Jimeno, apunta que desde la perspectiva de la situación epidemiológica «está justificado» relajar la obligatoriedad de mascarillas en exteriores, pero hay otro componente de responsabilidad individual. «¿Cuándo me la quito? Cuando tengo la seguridad de poder guardar la distancia social. ¿Cuándo no? Cuando no se puede respetar esos dos metros, da igual el motivo: si vas por la calle y de repente hay mucha a gente, pues coges tu mascarilla y te la pones», resume.

Respecto a las variantes, la doctora destaca la necesidad de «vigilar, mirar esas nuevas cepas y tener en marcha planes de contingencia» para reaccionar. Y, entre medias, «correr, correr y correr» con la vacunación.

 

Un sistema más fuerte

El congreso de médicos de familia también se ha convertido en una tribuna en la que los profesionales de la atención primaria, los «grandes olvidados de la pandemia», como los define Armenteros, han reivindicado el sitio que les corresponde con algo tan sencillo como demostrar lo que han hecho en estos interminables meses.

No en vano, los médicos de familia han tratado, seguido y acompañado al 89,9 por ciento de los contagiados y también se han hecho cargo del 10 por ciento restante que ha requerido de asistencia hospitalaria tras recibir el alta, a la par que hacían esfuerzos titánicos por no dejar de lado a los pacientes no COVID. «Necesitamos unos servicios sanitarios más fuertes y una salud pública más potente que sean capaces de solucionar futuras situaciones parecidas», señala Fernández-Pro.

En este contexto, cientos de sanitarios de la Comunidad de Madrid, organizados por la Marea Blanca, se manifestaron ayer por el centro de la capital contra el cierre de 41 de los 49 centros de salud en este distrito, al tiempo que reclamaron una mayor inversión en Atención Primaria.