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Arreglar el acueducto hundido en mayo costará un millón

L. NÚÑEZ
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La reparación todavía no tiene fecha de inicio y el Ayuntamiento de Aranda tampoco le ha asignado una partida presupuestaria. Cinco meses después del derrumbe, solo se ha avanzado en la construcción de una escollera

Las obras de la escollera, en la zona del deslizamiento, ya están prácticamente terminadas (d.). - Foto: L.N.

Paralizadas. Así se encuentran las obras para reparar el acueducto que atraviesa el río Duero, muy cerca de la conocida como curva de la Amable, y que se derrumbó el pasado 6 de mayo quedando inutilizado. Cinco meses después, el Ayuntamiento de Aranda no ha asignado una partida presupuestaria para el arreglo de esta infraestructura y, por tanto, tampoco hay una fecha de inicio marcada.

Según detalla el concejal de Medio Ambiente del Consistorio arandino, Carlos Fernández, reformar este acueducto, que suministra de agua potable al barrio de Santa Catalina, tendrá un coste cercano al millón de euros. Una cifra elevada que se explica por la necesidad de construir de nuevo la estructura metálica y todas las tuberías y canalizaciones correspondientes. 

En los remanentes de este año, con más de cinco millones y medio, no se contempló ninguna asignación para el acueducto. Fernández desconoce si las obras se considerarán como inversión o reparación, por lo que no se atreve a vaticinar si se incluirán en los presupuestos del año que viene o en el aparato de remanentes. Eso en cuanto a los fondos necesarios. Mientras, en lo que respecta a la fecha de inicio de los arreglos, todo es una incógnita puesto que, como recuerda el edil, los trámites administrativos acarrean unos plazos determinados desde que se elabora el pliego y se lanza el proceso de licitación, se adjudican los trabajos y se establece un periodo para posibles alegaciones.

Preguntado por la opción de acometer el arreglo por fases, para que no resulte tan complicado obtener el millón de euros de un solo golpe,Fernández se limita a indicar que serán los técnicos del Departamento de Aguas quienes decidan al respecto. 

Así, entre unas cosas y otras, en estos momentos el agua que recibe Aranda procede únicamente del manantial de Tubilla del Lago, que llega al depósito ubicado en el embalse de la Virgen de las Viñas y de esa captación se distribuye a la ciudad. Hasta antes de la avería, el acueducto, situado en las traseras de Bodegas García de Aranda, suministraba de agua potable al barrio de Santa Catalina desde el depósito situado en el Cerro de los Perros, en el término municipal de Fuentespina, en cuya base se hallan los sondeos de captación y la depuradora de agua potable de la capital ribereña. 

Ante estas circunstancias, el concejal de Medio Ambiente advierte que «si no se arregla pronto, podría haber deficiencias» ya que, como recalca, los recursos de la localidad de Tubilla del Lago «no son inagotables».De hecho, este verano, los vecinos del municipio sufrieron restricciones y algunos días apenas dispusieron de agua durante un par de horas. En este sentido, cabe recordar que a mediados del mes de julio, los Bomberos de Aranda realizaron tres viajes de agua hasta Tubilla con cerca de 39.000 litros. A esos se sumaron otros cuatro viajes los días posteriores con el camión de la Diputación de Burgos. 

Trabajos previos. Mientras, la escollera que se ha construido para frenar el derrumbe de la citada bodega está prácticamente terminada. Se trata de una estructura a base de grandes bloques de piedra y hormigón que suele utilizarse para encauzar ríos al cumplir una doble funcionalidad de sostenimiento y contención. 

Antes de la escollera, el Ayuntamiento ejecutó otra serie de trabajos considerados de primera necesidad por unos 200.000 euros entre los que se incluye la tala de chopos afectados por el derrumbe o la retirada de la pasarela del río.