El Mirandés saca brillo a su vitrina

R.C.G.
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El Mirandés saca brillo a su vitrina

Los rojillos ganan la Copa Federación tras empatar (2-2) en el duelo de vuelta disputado en Cornellá. En Anduva venció 3-0

El Mirandés es el nuevo campeón de la Copa Federación, un título menor pero un título nacional al fin y al cabo que engorda las vitrinas de un club, que como todos los de Segunda división B, no está muy acostumbrado a levantar trofeos.
La competición ha ido cobrando protagonismo a medida que pasaban las eliminatorias, y una vez alcanzada la final, consagrarse ya era una prioridad. Por eso Borja Jiménez, a pesar de la cómoda ventaja de la ida, alineó en Cornellá un once repleto de titulares.
El técnico no quería sufrir, y si era posible, el objetivo era marcar un gol para anular cualquier intento de remontada de los locales. El plan salió a la perfección porque antes de la media hora de juego Hugo Rama aprovechó un garrafal error defensivo de los catalanes para plantarse delante de Sergio, regatear al meta y empujarla a puerta vacía. Final sentenciada y a pensar en la Liga.
Sin nada en juego, la segunda parte se convirtió en una pachanga oficial. Pero el Mirandés tenía ganas de divertirse por lo que decidió olvidarse de la proximidad del encuentro ante el Amorebieta para darse el gusto de lucirse ante un posible rival de play off. Así al poco de regresar de los vestuarios, Guridi culminó con mucha calidad una buena jugada colectiva para ampliar la diferencia.
Herido en su orgullo el Cornellá quiso dar un paso al frente pero los rojillos no estaban dispuestos a dejar que su rival maquillara el resultado. El ingreso de Eloy Gila le dio más mordiente a los locales que lograron recortar diferencias a falta de un cuarto de hora por medio de Estevez en un doble remate a bocajarro.
La posibilidad de al menos brindar un empate a su afición animó a los catalanes a forzar la máquina y por primera vez el Mirandés sintió el rigor de jugar ante un aspirante al ascenso. Y es que hasta ese momento la superioridad rojilla en ambos partidos había sido notable ante un equipo que en ningún momento había demostrado su verdadero nivel.
Gila firmó el empate tras recoger un balón muerto en el área y cruzar con la izquierda lejos del alcance de Guillermo. El arreón final del Cornellá estuvo cerca de darle el triunfo pero el larguero lo impidió al repeler un remate de Estevez.
Con la Copa en las vitrinas, el Mirandés tiene que pasar página rápidamente para recuperarse del esfuerzo ya que mañana mismo visita al Amorebieta en jornada liguera.