Desconvocada la huelga indefinida en Gamesa

F.T.
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La empresa reconoce la «improcedencia» de los dos despidos y acepta unas condiciones «mínimas» que permiten al comité anular el paro previsto en la planta lermeña

El comité de empresa de la planta lermeña de Gamesa Energy Transmission desconvocó a media tarde de ayer la huelga indefinida. - Foto: Luis López Araico

El comité de empresa de la planta lermeña de Gamesa Energy Transmission desconvocó a media tarde de ayer la huelga indefinida, que estaba previsto comenzara con el turno de noche, al haber alcanzado un acuerdo con la empresa. Roberto Rodríguez, su presidente, manifestó que la firma había aceptado unas condiciones «mínimas» que les permitían anular el paro previsto.

«En el acuerdo alcanzado, Gamesa reconoce la improcedencia de los dos despidos que realizó el cinco de abril y una indemnización que tendrá que ser ratificad en el acto de conciliación que se celebrará el lunes, asegura Rodríguez. Esa indemnización, como exigía el comité de empresa, será similar a la establecida en otras plantas de Gamesa y establecida en el convenio firmado en su día, es decir 65 días por año trabajador. 

Rodríguez considera que se trata de un buen acuerdo y apunta que además han logrado que la empresa se comprometa a no utilizar los despidos disciplinarios, «sin comunicárselo antes a los propios trabajadores y al comité de empresa, para que puede realizar las alegaciones que considere», declara el presidente del comité de empresa, quien reconoce que el acuerdo alcanzado para desconvocar la huelga es «de mínimos». La primera intención del comité era lograr la readmisión de los dos trabajadores des despedidos por causas disciplinarias, pero la empresa se ha mostrado intransigente en este sentido y los máximo que han alcanzado los trabajadores es lograr la máxima indemnización prevista en el convenio al reconocer Gamesa la improcedencia de mismos.

Una vez superada esta crisis laboral de las últimas semanas, desde el comité de empresa confían en que la planta lermeña, dedicada a la fabricación de engranajes y órganos mecánicos de transmisión para el sector eólico, y la plantilla, integrada por cien empleados, recuperen la normalidad y estabilidad de la que ha disfrutado en los últimos años en el polígono industrial de la Vega de Santa Cecilia.