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Salvador de Foronda

Diez Mil Preguntas

Salvador de Foronda


Cortos de luces

28/10/2021

Es necesario llevar a efecto una reforma radical de la estructura de suministro energético y para ello hay que eliminar el intervencionismo existente y bajar impuestos. Ahora le toca a Sánchez recoger, no solo los frutos de su incompetencia y de su demagogia, sino la estupidez de un país que, deficitario en energía, asumió el chantaje de ETA - socios actuales -con los asesinatos entre 1981-1983 de los ingenieros de la central nuclear de Lemóniz, sin que sus autores hayan sido juzgados.

Este Gobierno prefiere moverse en el campo de las ocurrencias, en el denominado mundo empresarial-demagógico, en la base de crear una empresa pública de energía. A todo esto hay que añadir la idea que sobrevuela en algunos corrillos de ministros, como es la nacionalización de alguna parte hidráulica de las compañías eléctricas. Y sin olvidar la normativa aprobada, por decreto por el Gobierno, para limitar los beneficios que se generan en renovables, hidráulicas y nucleares en el mercado por la subida del precio del gas. El Gobierno quiere resolver el problema a golpe de intervencionismo, cuando el mayor problema es precisamente esa actuación, que se debe a los costes de intervención en el mercado. Si decide confiscar los beneficios a las compañías será una política irresponsable, puesto que a quien se penaliza es a los inversores que al fin y al cabo son los ahorradores y para nada los culpables. Pero la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, apela a la «empatía social», sin saber que eso cotiza en los mercados bursátiles.

Estamos pagando el coste de la moratoria nuclear que el PSOE llevo a cabo en los años 80, decisión populista y equivocada, que nos condujo a unos costes mayores. Sin energía nuclear como Francia; sin centrales de carbón como Alemania; sin energía hidroeléctrica, por falta de pantanos; con un contrato de gas con Argelia supeditado a las tensiones geopolíticas con Marruecos y con las renovables, subvencionadas por Zapatero, tenemos buena corrida de toros y sin 400 euros de bono cultural. Lo que tienen que saber es que no somos competitivos en los precios energéticos y esto incide en menos productividad, menor competitividad y nuestra economía se empobrece al perder poder adquisitivo.

Solo veo listillos-políticos que van de verdes y están verdes de no saber hacer política. Es decir, cortos de luces y con precio elevado.