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«Esta vez no se trata de ganar, se trata de gobernar»

S. Gonzalez
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Luis Tudanca aprieta el acelerador para terminar la campaña electoral con un pálpito positivo de que esta vez sí, puede alcanzar el gobierno de la Junta para aplicar el cambio que lleva años predicando

«Esta vez no se trata de ganar, se trata de gobernar» - Foto: Alberto Rodrigo

¿Qué resultado consideraría bueno para el PSOE, dado que la mayoría de encuestas le dan por debajo de los 30 escaños?

Siempre las he valorado con mucha serenidad y humildad. Pero está claro que el cambio es posible y ya lo demostramos en el año 2019 cuando ganamos claramente las elecciones, a pesar de que nadie lo preveía y apostaba por ello. Y ahora es tan posible como entonces, pero ya no se trata de ganar, se trata de gobernar, de que haya un gobierno de cambio en Castilla y León para luchar contra la despoblación, defender la sanidad y educación pública, reequilibrar, industrializar y retener a nuestros jóvenes. De eso se trata, de un gobierno de cambio.

¿El 14 de febrero tomará la iniciativa para hablar con los grupos políticos que le puedan dar la mayoría? ¿Tiene alguna línea roja en esas negociaciones postelectorales?

Yo hablaré con todos los que quieran un cambio en Castilla y León, también en materia de regeneración y decencia. Y solo tengo una línea roja, no hablaré nunca con Vox, no negociaré nunca con la extrema derecha, no pondré en el tablero la negociación sobre los derechos y libertades de la gente, sobre la igualdad de mujeres y hombres, o la protección de algunos colectivos. Eso también lo tiene que valorar la gente, nosotros siempre antepondremos los principios. Vamos a defender esta tierra, solo a esta tierra, sobre todo a esta tierra y a su gente, pero no negociaremos los derechos de las mujeres por un kilómetro de autovía.

¿Estaría dispuesto a un gobierno de coalición con Podemos, Cs y otros grupos o preferiría gobernar en solitario con apoyos puntuales?

Bueno, vamos a ver lo que deciden los ciudadanos. En sus manos está. Pero es cierto que parece que en los últimos procesos electorales están decidiendo que haya fragmentación, pluralidad… y eso exige diálogo y acuerdos. Humildemente, creo que nosotros tenemos ventaja porque somos capaces de dialogar, hemos llegado a acuerdos con todos, a un lado y al otro, también con el Gobierno en los momentos más difíciles cuando más necesario era proteger a la gente. Porque tenemos palabra, porque la cumplimos, porque somos gente de fiar. Por tanto, hablaré con todos, pero conmigo que no cuenten para hablar de cuotas de poder, eso ya hemos visto cómo funciona cuando lo han hecho el señor Mañueco y el señor Igea.

Lo digo por los roces que están surgiendo en el Gobierno de España. ¿Sería preferible un ejecutivo monocolor con apoyos desde fuera?

Ojalá la gente nos dé la suficiente mayoría para poder hacerlo, pero insisto a mi no me asusta el diálogo. No me asusta el acuerdo en beneficio de los ciudadanos. Cuando le oigo a Mañueco decir que quiere un gobierno en solitario para no depender de nadie… como si no nos acordáramos cuando gobernaban en solitario. En solitario se cargaron la sanidad pública, en solitario han hecho que esta tierra pierda 200.000 habitantes, en solitario nos han puesto en el mapa de la corrupción de toda España. Eso es lo que es un gobierno del PP en solitario, pero yo quiero un gobierno de todos y con todos los ciudadanos de esta tierra.

Dado que gobiernan en la gran mayoría de los municipios con más de 20.000 habitantes, ¿la clave para el PSOE está en el voto urbano?

Es una parte, pero sobre todo porque la gente confió en nosotros y no les hemos defraudado. Han visto que son gobiernos sólidos, estables, ambiciosos, progresistas, que han demostrado en los ayuntamientos de Burgos, Valladolid, León, Miranda, Soria, Segovia, etc. que se puede gobernar de otra manera, mejor. La gente ha visto nuestra experiencia, nuestra buena gestión es un espejo en el que mirarnos y por supuesto creo que es un motivo más de confianza para los ciudadanos.

¿Teme que la abstención pueda beneficiar más a Cs, Vox, la España Vaciada… al abaratar los escaños?

A mi me parece que lo bueno para la democracia es la participación. Por tanto, quiero que haya una movilización sin precedentes, una movilización masiva para que cambie el Gobierno autonómico. En 2019 fue la primera vez que el PSOE tuvo más votos en comicios autonómicos que en municipales, por esas ansias de cambio, que estoy convencido de que ahora son aún mayores. A mi me parece que la abstención no beneficia a nadie. Fíjese que tengo la sensación de que el señor Mañueco se equivocó hasta en eso, convocó unas elecciones irresponsables, inoportunas, en mitad de la pandemia, con las navidades en medio, en el mes de febrero, esperando y deseando que hubiera una baja participación. Y me parece que también en eso se va a llevar un disgusto.

¿Cuál sería la primera medida de debería adoptar el Gobierno que se forme después del 13-F?

Déjeme decirle dos. Una es la recuperación de la atención presencial y la reapertura de los consultorios médicos para garantizar que haya citas en Atención Primaria en 48 horas. La reconstrucción de la sanidad pública es la primera prioridad. Y en segundo lugar, devolverle la estabilidad a Castilla y León llamando a todos los agentes políticos y al diálogo social para elaborar unos presupuestos ambiciosos y un plan estratégico para el aprovechamiento de los fondos europeos. Estamos en el momento más decisivo de nuestra historia y vamos a construir la Castilla y León del futuro entre todos.

¿No existe demasiada demagogia con la sanidad rural, con promesas para reabrir todos los consultorios cuando existe un grave problema de falta de médicos?

No, no, es que no es verdad. La sanidad es un derecho, se viva donde se vida. Y es que la sanidad pública además es indispensable para hacer frente al reto demográfico, porque si damos esa batalla por perdida… Yo me acuerdo perfectamente de haber fraguado un acuerdo con el Consejo de la Profesión Médica, cuyo primer punto era la recuperación de la atención presencial. Fíjese que lo que están pidiendo o exigiendo muchos pueblos es volver a lo que tenían: un médico a la semana. Si un gobierno autonómico no puede garantizar eso pues que se vayan. Debemos hacerlo y además por primera vez tenemos los recursos económicos para poder hacerlo.

Precisamente, ¿cómo se paga tanto consultorio, tantas escuelas rurales  y tantos servicios sociales?

Mire, en estos dos últimos años, los peores de nuestra reciente historia, la Junta ha acabado con superávit. Se han recibido 1.600 millones extraordinarios solo en fondos covid para nuestros servicios públicos y otros 6.000 millones en financiación extraordinaria por parte del Gobierno de Españam además de 732 millones en fondos europeos. Y han acabado con superávit, no han sido capaces ni siquiera de ejecutar, por tanto con eso y con lo que está por llegar es la primera vez que no tenemos problema de falta de recursos económicos, pero hay que saber gestionarlo. Y además si no los usamos para reindustrializar, poner en marcha un plan de retorno del talento joven, mejorar nuestros servicios públicos, extender el mapa de FP en las comarcas rurales, crear empleo en nuevos sectores, la industria agroalimentaria, las energías renovables y el hidrógeno verde… pues seguiremos en ese círculo vicioso en el que nos ha metido el PP y Mañueco de que como somos menos, recortamos servicios y como recortamos servicios, cada vez somos menos. Vamos a romper ese círculo vicioso.

La financiación autonómica es muy importante también para mantener la calidad de los servicios. ¿Qué modelo defiende el PSOE de Castilla y León?

El modelo que defendemos todos por un acuerdo de Comunidad que firmamos la pasada legislatura. El interés general y la defensa de Castilla y León debe estar por encima, es mi obligación. Insisto, lo he hecho desde la oposición y defiendo un modelo que le dé más recursos a Castilla y León y que tenga en cuenta el envejecimiento, la dispersión y la despoblación. Defiendo la equidad, que es darle más a quien más necesita. Y le pongo dos datos, es la primera vez que el Gobierno de España saca un informe para la financiación autonómica, que contempla la despoblación para su cálculo; y segundo, respecto a los fondos europeos, estamos recibiendo mucho más de lo que nos correspondería por población, como debe ser porque necesitamos más.

Quien está quebrando esa unidad, y además de forma muy poco inteligente, es el señor Mañueco, que ahora defiende el modelo Ayuso, que acaba de sacar una ley para hacernos competencia desleal y atraer empresas del resto de territorios de España dándole facilidades en Madrid, que por puede hacer por el efecto capitalidad y que nosotros no. Es una competencia desleal que perjudica gravemente a la Comunidad.

La despoblación es el problema más grave de la Comunidad. ¿Existen soluciones reales que puedan revertir un fenómeno que, según los expertos, continuará durante las próximas décadas?

Bueno, claro que continuará si no se hace nada. Hemos perdido 200.000 habitantes en los últimos 35 años, desde que empezó a gobernar el PP, y las previsiones del INE dicen que perderemos 230.000 más hasta el año 2035. Y si seguimos recortando los servicios públicos y expulsando a nuestros jóvenes, se consolidarán las previsiones. Pero, quien se resigne a que la despoblación sea inevitable que no se presente, yo sí quiero dar la batalla. Sé que no es fácil, que no hay varitas mágicas, sin embargo en el mismo periodo la población de Castilla La Mancha ha crecido en 400.000 habitantes y en Aragón ha aumentado un 10 por ciento, por lo que no es verdad que no se puede hacer nada. Tiene que ver con la ambición, el proyecto de país, construir un nuevo modelo económico y productivo, reindustrializar, poner en marcha atractivos fiscales para atraer empresas y pobladores. Sí tenemos instrumentos y herramientas para poder afrontar el reto demográfico, hay que usarlas.

¿Usted se considera capaz de sacar adelante este reto demográfico?

Es que si no no me presentaría. Si creyera que esta tierra no tiene remedio, como ha creído el PP durante tanto tiempo, que la dan por desahuciada, no les pediría la confianza a los ciudadanos y ciudadanas. Pero insisto, tampoco lo quiero hacer solo, quiero hacerlo con el diálogo social, con las universidades públicas, con el resto de partidos, con los empleados públicos. Tenemos que hacerlo entre todos. Hay que revertir la tendencia y con descentralización se puede, algo que ya se comprobó en los años en que gobernó Rodríguez Zapatero con la puesta en marcha del Cenieh, la Ciuden, el Incibe, el centro del alzheimer, el centro estatal de referencia de enfermedades raras…. Fueron los únicos años que incrementamos población, por lo tanto las políticas que se desarrollan tienen efectos positivos si se apuesta por esta tierra.

Con el desequilibrio territorial le planteo lo mismo. ¿Realmente se pueden igualar provincias como Valladolid o Burgos a otras como Soria, Zamora o León?

No se trata de quitarle nada a nadie. Se trata de que si queremos crecer hay que hacerlo todos juntos, que el desarrollo armónico nos viene bien a todos. Es que si crece Soria le vendrá bien a Burgos, si crece Burgos le vendrá bien a Palencia y a Valladolid, si crece León se beneficiará Zamora y Salamanca. Hay que reequilibrar por una cuestión de justicia social, ya que en esta Comunidad tenemos a Zamora y León que se van a convertir en las dos siguientes provincias con más pensionistas que trabajadores, y tenemos cinco de las 10 provincias más despobladas de España.

Durante la campaña ha hablado en varias ocasiones de descentralización como uno de sus proyectos. ¿Podría concretar qué consejerías o empresas públicas se podrían descentralizar?

Cuando hablo de descentralización y de reequilibrios no hablo solo de la administración, estamos hablando también de un reequilibrio industrial, económico, etc. Pero insisto en que ya hemos demostrado que eso se puede hacer en la administración y que tiene efectos beneficiosos cuando lo han hecho gobiernos socialistas. Sabemos que es complejo y hay que hacerlo con responsabilidad, con consenso de los empleados públicos, del resto de fuerzas políticas y de entidades locales, por eso en el primer año de legislatura yo me he comprometido a poner en marcha un plan de desconcentración y descentralización consensuado con todos esos actores. La alternativa es no hacer nada y eso ya sabemos a lo que nos ha llevado. 

Fíjese que hablamos de esos centros directivos que iban a desaparecer, esas administraciones paralelas, chiringuitos, que decían. Y no solo es que no han desaparecido, sino que han crecido, lo mismo que los asesores y los puestos de libre designación. Vamos a hacerlo al revés, una administración más transparente, más limpia y vamos a hablar con todos para iniciar la descentralización.

Ha mencionado en varias ocasiones los 35 años del gobierno popular, ¿cómo puede explicar que a pesar de ello aún pueda seguir siendo la fuerza mayoritaria en las Cortes?

Bueno, de momento no lo son. El mayoritario hoy es el PSOE que tiene 35 escaños, que está a seis de la mayoría absoluta porque la gente así lo quiso. Y ellos frustraron el cambio que la gente votó. Y lo hicieron repartiéndose consejerías, ayuntamientos, diputaciones… desde Génova, y encima no han hecho nada, porque si ese gobierno que frustró el cambio hubiese funcionado, pero mire ahora cómo están, en una guerra para ver quién se pone las medallas del naufragio, nada ha mejorado en estos dos años y medio. 

Insisto, la gente votó cambio y no solo en el Parlamento, ya que gobernamos más de la mitad de los municipios de más de 20.000 habitantes, cinco capitales de provincia. Y va a volver a votar cambio, y esta vez, sabemos por la experiencia, que la única forma de que el cambio sea imparable, es que la mayoría sea aún más grande del PSOE.

Si los resultados no le dan mayoría suficiente al PP con Vox, ¿sería capaz el PSOE de gobernar con todos los demás?

Yo insisto, quiero hablar con todos los que estén dispuestos al cambio. Pero vuelvo a decir, ya no tenemos que imaginar que pasaría si… ya lo vimos, algunos que decían que nunca jamás perpetuarían al régimen del PP, lo hicieron. Incumpliendo la palabra que le dieron a los ciudadanos. Traicionaron a la gente, por eso creo que ya no caben más experimentos. Ahora sabemos que en Castilla y León la única manera de garantizar un cambio es una mayoría amplia del Partido Socialista. Hemos demostrado que somos capaces de entendernos con el diferente, porque yo en esto no veo enemigos, y lo haremos con todos los que quieran defender a Castilla y León y apostar por políticas diferentes. Saben que soy un hombre de palabra.

Si los resultados no le favorecieran, ¿seguiría toda la legislatura como líder de la oposición?

Pedirle a un candidato que se coloque en algo que no sea la victoria antes de las elecciones es complicado. Pero es que estas preguntas también las respondí, y no las respondí con palabras, sino con hechos. Han deseado e intentado tantas veces que me fuera precisamente por esto, porque sabían que lo peor que les podía pasar es que nos creyéramos que esta tierra tenía un futuro y que era posible ganarles y gobernar. Y lo hemos demostrado y yo aquí estoy.

¿Si no lograra formar gobierno, renunciaría a volver a presentarse como candidato?

Vamos a ganar y vamos a formar gobierno, no tengo ninguna duda.

¿Le perjudica o beneficia tanta presencia de líderes nacionales cuando su partido está en el Gobierno?

Hasta Mñaueco ha cambiado en eso, no parece que esté cuajando mucho el disfraz de Ayuso que se puso al inicio de la campaña. Pero en este tiempo hay 615.000 pensionistas en Castilla y León que han visto sus pensiones revalorizadas (cada uno cobra de media 1.350 euros más al año que con el PP), los miles de trabajadores que cobran el salario mínimo, los que han estado protegidos por los ERTE, los que cobran el ingreso mínimo vital y los autónomos que han recibido por primera vez una prestación en la peor crisis de su historia, por no hablar de los avances en derechos y libertades o de Montelarreina, etc.

Por último, ¿qué les diría a los castellanos y leoneses para que voten al Partido Socialista el próximo domingo?

Les diría que el cambio es posible y está en sus manos. Que está más cerca que nunca y que para eso solo tienen que ir a votar el 13 de febrero. Que nadie que quiera cambiar las cosas aquí se quede en casa, porque si no se quedan en casa habrá cambio. En sus manos está.