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CyL pierde 121 licencias de taxis e incorpora diez nuevos VTC

ICAL
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La Comunidad registra un exceso de 177 autorizaciones de VTC para cumplir la proporción de uno por cada 30 taxis

CyL pierde 121 licencias de taxis e incorpora diez nuevos VTC - Foto: FS ICAL

Castilla y León perdió 121 licencias de taxi en el último año, mientras en ese periodo crecieron en diez las autorizaciones emitidas para los VTC (Vehículos de Turismo con Conductor). Esto, sin embargo, reajusta la proporción entre ambos, aunque todavía el ajuste es insuficiente para cumplir la regla fijada en la ley para que puedan emitirse nuevos permisos a estos nuevos servicios.

De esta forma, según los datos a 1 de julio consultados por Ical de la Consejería de Movilidad y Transformación Digital, Castilla y León registra un exceso de 177 autorizaciones de VTC para cumplir la proporción de uno por cada 30 taxis. De hecho, la Comunidad tiene 8,9, una cifra que a pesar de la caída de los taxis, se ha reducido en relación a un año antes, cuando era de 9,7.

Por tanto, la Comunidad dispone de 2.238 taxis, una cifra menor a los 2.359 de hace un año, lo que supone una reducción del 5,12 por ciento, mientras en este mismo periodo los VTC siguieron creciendo, con diez nuevas licencias, lo que representa un aumento del 4,13 por ciento.

La Comunidad de Madrid, según los datos del registro general del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, concentra más de la mitad de las licencias que exceden en toda España la proporción de una por cada 30 taxis, ya que en esa autonomía sobran 7.903 licencias VTC del total de 15.114 en el conjunto del país.

En concreto, en Madrid hay 14.858 autorizaciones de taxi y 8.398 de VTC, lo que supone que la proporción es de una VTC por cada 1,8 taxis. Por detrás, figuran Cataluña y Andalucía como las dos comunidades donde más se supera el número de licencias. En Cataluña, además, existen 2.206 licencias sobrantes, el 14,6 por ciento del total, y 2.804 en Andalucía, el 18,6 por ciento del total.

En cuanto a la proporción, Cantabria es la que más se acerca a Madrid, con una VTC por cada 2,6 taxis. Les siguen Andalucía (2,8), Baleares (4,5), Castilla La Mancha (4,5), Cataluña (4,5), La Rioja (5,8), Extremadura (6,3), y Comunidad Valenciana (6,8). Eso sí, ninguna comunidad autónoma se acerca a la proporción uno a 30. Las más altas son las de Aragón (15,6), Galicia (14,2), País Vasco (12,6), Canarias (12,3), Asturias (9) Castilla y León (8,8), Murcia (7,9) y Navarra (7,5).

España contaba a 1 de julio con 17.108 licencias de vehículos turismos con conductor, es decir, perdió 824 en el primer semestre. También las de taxi se redujeron en 4.846 unidades en la primera mitad de 2022, al sufrir un recorte del 7,5 por ciento, hasta las 59.813. De esta forma, la proporción es ahora de un VTC por cada 3,5 taxis, frente a la proporción uno a 30 fijada por ley para que se puedan conceder nuevas licencias. Así, las VTC sobrantes ascienden a 15.114.

Registro y distintivo

Desde mayo de 2019, la Junta de Castilla y León aprobó exigir a los VTC distintivos exteriores, con el objetivo de evitar el intrusismo y la competencia desleal. Con esta medida pretendía también facilitar la identificación de aquellos vehículos que cuenten con una autorización legal, de forma que también se ofrece una mayor seguridad a los usuarios.

Por otro lado, la puesta en funcionamiento del registro, gestionado por la Dirección General de Transporte Terrestre, tiene como objetivo, según el Ministerio de Fomento, garantizar una competencia leal entre el sector del taxi y el del vehículo de alquiler con conductor, facilitando en este caso el control del cumplimiento de las condiciones de prestación de los servicios VTC.

De este modo, desde el 1 de abril desde 2019 se debe comunicar previamente al Registro los datos relativos a cualquier servicio VTC que sea demandado. Existen dos formas de acceso, una a través de una aplicación web disponible en la sede electrónica del Ministerio de Fomento y otra mediante un servicio web que permitirá a las empresas integrar esta comunicación en sus propias aplicaciones informáticas.