Enganchado a lo primitivo

I.L.H.
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Enganchado a lo primitivo - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

La obra del escultor burgalés Óscar Martín, influenciada por el arte prehistórico, la cultura china y la hinduista, renacecon la de los aborígenes australianos. 'From Atapuerca to Uluru' resume esta inspiración en 25 piezas que expondrá en Sidney

Algunos lo tildarán de colgado -y para darles la razón ahí le tienen sobrevolando sus piezas-, aunque todas las obras de Óscar Martín están hechas con los pies en el suelo. Sus esculturas conectan siempre al ser humano con su especie, con el equilibrio que requiere la existencia, con las energías, la representación de lo sagrado, el origen o la recreación de símbolos de culturas ancestrales. En las formas de sus esculturas ha eliminado lo superfluo para dejar solo las líneas que lo definen:«Lo que me interesa al final es lo elemental, igual que en lo primitivo, el símbolo», apunta el artista burgalés.
Después de dejarse influir por los homínidos de Atapuerca (los primeros europeos), los ideogramas chinos y las energías de India, el escultor no podía dejar de lado una de las culturas ‘de origen’, como es la de los aborígenes australianos. El arte de los indígenas de esta zona del planeta, sus colores y el modo en el que se conectan con el mundo a través de los animales, el tiempo de los sueños o lo sagrado lo conoció de primera mano hace tres años. «Me impactó su cultura, sobre todo aspectos como el contenido y significado que dan, por ejemplo, al monte Uluru que hay en el centro de Australia, que es sagrado para los Anangu, tribu aborigen de la zona», resume mencionando también a la serpiente, animal que representa a la energía creadora que estaba antes de lo humano, en el tiempo del sueño.
Aquel viaje le sirvió para inspirarse y también para establecer contactos con una galería, la Stanley Street de Sidney, que expuso algunas de sus obras en dos exposiciones colectivas. De regreso a Europa tenía claro que quería conectar a través de lo primitivo dos lugares situados en las antípodas. El resultado es From Atapuerca to Uluru, la exposición individual que presentará en la galería australiana entre el 27 de marzo y el 11 de abril.
«La esencia del origen, de lo primitivo, de lo originario, es la misma y lo que representa también. Puede que el símbolo cambie pero la esencia es la misma: cómo se ha creado, para qué, qué energía comparte...», explica el escultor, que ha «tuneado» algunas de sus obras para «adaptarlas» al arte aborigen y ha creado otras específicas para la cita expositiva. «Sobre todo se nota en el color, además de en algunas de las formas que represento. En Australia tienden a utilizar tonos terracota y a usar una gama cromática muy vistosa. Lo que he hecho ha sido mezclar mi trabajo en volumen -que en cierto modo se asemeja a ese arte primitivo- dándole un acabado con el estilo aborigen», subraya.
Y se ha metido tanto en el papel que ha recreado a la serpiente arcoiris del ensueño, ha dado forma a un koala, y ha diseñado a escala gigante algunas piezas pensadas como colgantes dándoles una dimensión más espiritual. Yo soy tú, por ejemplo, tiene los colores de la bandera aborigen: amarillo (por el sol), negro (de su piel) y rojo (de su sangre), para que el que se refleje en ella lo haga desde esa perspectiva.
Viajan también en otro tamaño la pieza Neolítico, como la que hay en el HUBU; la representación tridimensional del buey del ideograma chino; el altar que engloba a Shiva y Parvati, deidades del hinduismo; el elefante Ghanesa que simboliza una puerta y que está pensado para ser reproducido a tamaño gigante; la hormiga con sus seis patas... «En algunas lo que he hecho es darles otro final para conseguir una energía diferente. Me he dejado influir abriendo la mente y el corazón».
En Australia se expondrán una veintena de obras que, en definitiva, reivindican los orígenes. «Lo que me gusta de lo ancestral es la energía que tiene. Reconozco que lo barroco, por ejemplo, me pone menos; el románico en cambio me resulta más intenso y conmovedor», concluye medio en broma medio en serio.