scorecardresearch

Llenar el depósito cuesta 45 euros más que hace un año

L.M.
-

Los precios del gasoil y de la gasolina se han disparado un 65% en los últimos doce meses. Ambos combustibles superan los 2 euros y no dan visos de bajar

El precio de los carburantes podría llegar en los próximos meses a los 3 euros el litro. - Foto: Alberto Rodrigo

A las 15 horas del pasado viernes la DGT daba por iniciada la primera de las operaciones especiales con motivo de las vacaciones de verano.Arranca de manera oficial un periodo estival en el que se registrarán millones de desplazamientos por las carreteras españolas, conductores que tendrán que pagar hasta un 65% más a la hora de repostar que de costumbre.

El encarecimiento disparado de los combustibles en los últimos meses provoca que, de media, llenar el depósito cueste este arranque de julio 45 euros más que el año pasado y que antes de la pandemia. El litro de diésel valía ayer un promedio de 2,092 euros en las estaciones de servicio de la provincia de Burgos, mientras que el de gasolina se elevó hasta los 2,145. Con estos precios, cubrir el tanque de 55 litros de un automóvil vale 115,06 euros en el caso de los de motor gasoil por los 117,97 euros en el caso de los gasolina.

Por poner en contexto estos precios, el 1 de julio de 2021 repostar un coche con gasoil costó 69,46 euros (1,263 euros el litro) mientras que de gasolina alcanzó los 77,22 euros (1,404 euros el litro). Antes del estallido de la pandemia, sin rastro alguno de la galopante inflación que golpea a los bolsillos de particulares y empresas, el diésel valía 1,254 euros y la gasolina 1,345, mientras que durante las primeras vacaciones con covid-19, las del 2020, el litro de gasoil se quedó en 1,045 y el de gasolina 1,155.

Desde la puesta en marcha del descuento de 20 céntimos por litro, que aplica el Gobierno a partir del 1 de abril, los carburantes ha terminado por comerse el recorte.En los tres meses de vigencia de esta rebaja, que se acaba de prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2022, el gasoil se ha encarecido 23 céntimos mientras que la gasolina ha experimentado un alza de casi 30. Las previsiones, lejos de virar hacia una cierta estabilización o descenso de los valores, apuntan a una constante subida del precio que podría llegar incluso a alcanzar los 3 euros el litro este mismo verano según la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEES).

Es más, apenas 11 de los 134 establecimientos a lo largo de la provincia de Burgos que surten gasóleoA ofrecen un precio con el litro por debajo de los 2 euros.El lugar en el que más caro se vende es en el corredor de la AP-1, donde alcanzó ayer los 2,159 euros. En cuanto a la gasolina sin plomo 95, no quedan letreros con un valor inferior a los 2 euros: la estación de servicio de Plenoil, enMiranda de Ebro, es donde más barato se suministró ayer con 2,007 euros, mientras que la más cara se encontró en Quintana MartínGalíndez con 2,207 euros según elGeoportal de Gasolineras delMinisterio para la TransiciónEcológica (Miteco).

Rebaja fiscal. Los profesionales del sector vienen reclamando desde el inicio del encarecimiento de los combustibles una reducción de los impuestos más que una rebaja de 20 céntimos por litro. El tributo de hidrocarburos, el IVA, el especial o incluso el IRPF a cada uno de los contribuyentes que acude a repostar son algunas de las soluciones que plantean desde las diferentes patronales. «Las posibilidades son grandes pero aquí nadie mueve un dedo», denuncia Rafael Pizarro, presidente de la Agrupación regional de Vendedores de Carburantes al por menor (Avecal).