Las ventas al Reino Unido crecen un 23% por temor al Brexit

G. Arce
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Los exportadores locales y sus clientes británicos están apostado por hacer acopio de mercancía para los próximos 2 o 3 meses en almacenes logísticos ubicados en suelo inglés

Las ventas al Reino Unido crecen un 23% por temor al Brexit

La empresa burgalesa lleva meses posicionándose con discreción ante la perspectiva de un Brexit duro que cierre de golpe uno de los mercados exteriores más importantes de la provincia. Sin la certeza clara de a dónde conducirán las negociaciones abiertas entre Londres y Bruselas y con la perspectiva del 31 de octubre como (posible) fecha clave, los exportadores locales refuerzan sus ventas y el acopio de mercancía en el mercado británico en los últimos 4 meses. El objetivo es tener un colchón de suministros en destino que les permita garantizar un mercado estratégico y afrontar el nuevo escenario aduanero que planteará la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.


Burgos exportó a Gran Bretaña por valor de 346 millones de euros el pasado año, la mayor parte los cuales se repartieron entre las ventas de productos farmacéuticos, cosméticos y neumáticos. Son los mismos productos que aglutinan los 92 millones exportados durante este ejercicio y hasta el pasado julio, según recogen los registros aduaneros de la Cámara de Comercio e Industria de Burgos.


El país del Brexit es el mercado exterior de referencia junto con Francia, Alemania, Portugal e Italia, y todos tienen claro que lo que ocurra de aquí a unas semanas será determinante para una parte de la empresa local.


Desde mayo se está detectando un incremento del 23% en las ventas de algunos exportadores, alza que obedece a una causa artificial: una estrategia de acopio de mercancías para mantener abastecido el mercado británico en los meses que dure la tormenta de aplicación del Brexit y, sobre todo, en el futuro, pues aún convirtiéndose en un mercado ajeno a la UE seguirá siendo muy importante.


El dato lo facilita la firma Asercomex, referente en logística y comercio exterior en Burgos. En los últimos meses, explica su máximo responsable, Ignacio San Millán, sus clientes están enviando mercancía a almacenes logísticos que se están alquilando en el Reino Unido. Se trata desde piezas de repuesto de la automación de diferentes industrias locales, productos cosméticos y farmacéuticos y producción de las bodegas de la Ribera del Duero y La Rioja, sin olvidar tampoco el aceite de oliva, entre otras mercancías. "Estamos hablando de asegurar, al menos, dos meses de stock, según las previsiones de venta que baraja cada exportador, lo que ha obligado a reforzar los lazos con los operadores logísticos y clientes". Es más, detalla San Millán, ha habido empresas inglesas que incluso están corriendo con los gastos extra del incremento de la operativa y otras están habilitado almacenes propios.


También, y siempre a la espera de lo que se decida en las próximas semanas, otros han optado por explorar la vía irlandesa, país que podría adoptar un papel de puerta de acceso a Gran Bretaña, como Hong Kong lo fue en su momento para acceder a los mercados asiáticos. 
No obstante, la recomendación que se hace desde Asercomex es que los exportadores se habiliten con un Código de Identificación Fiscal (CIF) británico que les permita establecerse y vender en el interior de este mercado. Hay que reunir la documentación necesaria y prepararse para los trámites...


Tiempos difíciles

"Pronto vamos a saber cuál es la estrategia definitiva a adoptar. En los últimos tiempos son constantes las circulares y las recomendaciones por parte del Gobierno de España, para determinar cómo operar si la salida del Reino Unido se realiza sin acuerdo", explica San Millán.
De entrada, para las empresas especializadas en despacho aduanero y servicios transitarios el hecho de que se creen más barreras y aranceles supone más trabajo, un aumento de actividad y de facturación. "Si Gran Bretaña sale, se convertiría en un cliente similar a Canadá en tramitaciones. Otras cosa es que Bruselas opte por cambiar los procedimientos con un acuerdo especial con su antiguo socio".


No ocurrirá lo mismo con las empresas exportadoras, opina San Millán. "Si hay una salida dura es previsible que los ingleses lleguen a acuerdos con otros socios y sea más difícil venderles desde la UE".


Aduana.

‘No hay mal que por bien no venga’, reza el dicho castellano. Y en el enorme embrollo del Brexit también puede haber oportunidades para Villafría. Si Gran Bretaña sale de la UE, la Aduana sumará un nuevo mercado, más trabajo y, si así se prepara, reforzará su situación estratégica como paso de mercancías camino de las islas británicas. De hecho, como recuerda Ignacio San Millán, en su día -antes de la entrada en la Unión Europea- fue un punto de tramitación aduanera para los camiones cargados con productos hortícolas y frutícolas nacionales con salida por los puertos del Cantábrico y la frontera francesa. Esta actividad suponía la llegada de entre 40 o 50 camiones cada día procedentes de las explotaciones agrícolas del sur peninsular, cuyos conductores aprovechaban los trámites administrativos para descansar, con la consiguiente incidencia en todos los servicios de aparcamiento, restauración y hoteles del recinto.


La Aduana acaba de incorporar  una inspectora en comisión de servicios de cara los cambios que se esperan en las próximas semanas. No obstante, San Millán alerta sobre los problemas que tienen en el servicio de Sanidad Exterior, por el que pasan, entre otros, todos los productos agroalimentarios y vegetales. "Por contra, Vitoria sí ha reforzado este servicio y corremos el riesgo de que se lleve este tráfico de alimentos para la exportación".