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La Batalla de Atapuerca premia al Instituto de la Juventud

P.C.P.
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La asociación, que este fin de semana recupera el programa de actos adaptado a la covid, agradece el apoyo del organismo regional en los campos de trabajo

Isabel Torrientes (i.), Raquel Contreras e Ignacio Martínez. - Foto: Jesús J. Matí­as

No se valora solo la huella que todos los años dejan en Atapuerca y en su Batalla los jóvenes que participan en los campos de trabajo. También la labor de difusión que realizan por toda España, en la que se apoya la asociación en su camino hacia el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional y que este año se percibe especialmente, con llamadas desde Andalucía, Murcia o Madrid para reservar las entradas de la representación histórica, que por primera vez será nocturna.

De ahí que el Premio Nacional Batalla de Atapuerca 2021 sea para el Instituto de la Juventud de Castilla y León, que organiza desde 2008 esos campos de voluntariado que han dejado su huella con trabajos para el Centro de Iniciativas Turísticas de Atapuerca y que este año participarán activamente en la construcción de dos gigantones, doña Velasquita y Sancho Fortún. 

«Son jóvenes que se solidarizan con el proyecto de desarrollo rural que llevamos a cabo, que se conciencian y a los que contagiamos ese sentimiento de Batalla que luego difunden cuando regresan a sus lugares de origen», explican Isabel Torrientes e Ignacio Martínez, que ayer presentaron junto a la diputada Raquel Contreras las actividades de las XXVI edición de esta recreación histórica.

La entrega del premio será este viernes, a partir de las 21.30 horas, en una gala con actuación musical y de magia que se celebrará en el patio de las Escuelas de Atapuerca. Al día siguiente se representará allí la Batalla, que este año ha quedado limitada a la cuarta parte de actores, 50 de los 200 que participan en otras ediciones, y sin caballos. Se estrenarán los primeros 20 trajes que se han confeccionado bajo la supervisión de una experta en vestuario medieval. «Son muy sencillos, de lino, porque los campesinos en aquella época no llevaban ninguna decoración ni cotas de malla para combatir», detallan Martínez y Torrientes. 

La puesta en escena en el patio de las Escuelas ganará ambientación y un atractivo juego de luces, puesto que por primera vez comienza de noche (22 horas). El aforo está limitado a 300 personas y quedan entradas. Donativo: 1 euro.