Matemáticas al borde del abismo

P.C.P.
-

La instalación de la nueva pasarela del desfiladero de La Yecla sobre el río Mataviejas, con 8 toneladas de peso, requirió de muchos cálculos previos y una compleja operación, ejecutada por empresas locales, que incluyó cortes de carretera

No solo marean las vistas. También las cifras. Impresionante operación de ingeniería la que desplegaron ayer las empresas locales Herrero Temiño, Grúas Burgos y Estructuras Metálicas Moja para colocar la primera de las nuevas pasarelas del desfiladero de La Yecla, junto al túnel del mismo nombre.

Se trabajó mucho y se hiló muy fino no solo allí, sino también en las mesas de cálculo durante los meses previos, puesto que existía el riesgo de que una carretera ejecutada hace tantos años sobre un enclave natural tan complejo y delicado no pudiera soportar el peso requerido para el montaje. «Ha habido que calcular muchas veces el posicionamiento de la grúa, que entrañaba una gran dificultad», explica Ibán González, responsable de Grúas Burgos, que desplegó un vehículo de 300 toneladas con una pluma telescópica de 60 metros.

 

A esas 160 toneladas de peso tuvieron que sumar otras 8, aproximadamente, de la pasarela de 21,5 metros que forjó Estructuras Moja y que se ha colocado sobre el río Mataviejas, donde ya se habían instalado los pilares. Para el descenso desde la carretera hasta su emplazamiento, el brazo de la grúa tuvo que moverse con unos 50 metros de radio, en una maniobra que requirió de la destreza y paciencia de los operadores y que fue contemplada sin pestañear por decenas de personas, mientras los buitres sobrevolaban curiosos.

(Más información y fotografías, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)

ARCHIVADO EN: Burgos, Matemáticas, Empresas