La gripe, arrinconada

G.G.U.
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Por primera vez, el HUBU no ha ingresado a nadie por gripe y los casos de virus sincitial también han sido irrelevantes

Por primera vez, el HUBU no ha ingresado a nadie por gripe. - Foto: Luis López Araico

El servicio de Neumología del HUBU participa cada año en un proyecto de investigación nacional sobre la gripe y este año no ha podido, porque no ha habido ocasión de tomar muestras. El final de la época habitual de aparición de esta enfermedad de las vías respiratorias se acerca sin que haya habido ni una sola persona ingresada por gripe en el complejo asistencial de Burgos. «Hospitalizadas ninguna y en Microbiología solo se detectó un caso en otoño, en una prueba», afirma la neumóloga Ana Pueyo.

Esta situación no es específica de Burgos, sino global. «Los datos que se están dando en España son de casos concretos y eso era casi inimaginable, son excepciones quienes han tenido la gripe, dice Pueyo, matizando que esta realidad tampoco es exclusiva de los virus gripales; ha ocurrido lo mismo con el sincitial, «que en niños provoca bronquiolitis y que otros años requería muchísima atención en urgencias e ingresos». Sí ha habido circulación de rinovirus (responsable del catarro común), pero de los que mayor impacto causan en el sistema sanitario, apenas nada. 

Pueyo especifica que hay constancia de la irrelevancia de los virus gripales porque la 'red centinela de vigilancia de la gripe', «muy desarrollada en todo el mundo», ha trabajado como siempre. En el HUBU, de hecho, se adquirió reactivo específico para poder determinar en una misma prueba PCR la presencia de virus por gripe, por SARS-CoV-2, el sincitial y otros respiratorios. «Así, hablamos en base a datos reales», aclara. Como ejemplo cita un estudio sobre la campaña del 2019/20, coincidente con la irrupción de la celebérrima cepa de coronavirus, que constató con una muestra de población de más de 150.000 personas en el mundo que se acortó bruscamente. «De las 17 semanas que suele durar de media, se quedó en cinco. Es como si la llegada del coronavirus hubiera podido con todo lo demás», comenta la neumóloga, apuntando que aquello «seguramente» se explicara por los confinamientos.

En la inexistencia de epidemia estacional de gripe en la temporada 21/21, en cambio, repercuten otros y diversos factores. Primero, la generalización del lavado frecuente de manos, de la distancia interpersonal y del uso de la mascarilla. Y, segundo, el incremento de la respuesta a la vacunación frente a la gripe, con la cobertura más amplia del registro:más de 90.000 personas en Burgos, con datos de  noviembre. «Aumentar la vacunación y evitar la superposición ha sido muy eficaz», señala Pueyo.

Sin embargo, también hay quien considera que la presencia del SARS-CoV-2, tan extendida en el ambiente, pueda acabar con los otros. «Que este virus se encargue de que no sobrevivan más», dice Pueyo, matizando que ella cree más en el efecto de las medidas de autocuidado y en la vacunación, «que ha sido clave».

La pregunta ahora es qué va a pasar, no sabemos si al modificar los comportamientos humanos, puede cambiar de estacionalidad. No se sabe, pero estamos a la expectativa», concluyó.