La antesala de un centro sanitario

B.G.R.
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Ciencias de la Salud estrenará en septiembre su minihospital de prácticas tras varios retrasos y una inversión de 800.000 euros

Una de las salas de hospitalización de las nuevas dependencias. - Foto: Patricia González

La creación de laboratorios en la  Facultad de Ciencias de la Salud se lleva reivindicando desde que se pusieran en marcha este centro en el curso 2014-2015, ocupando junto a Humanidades los espacios del antiguo Hospital Militar que cedió la Junta a la Universidad de Burgos. En aquel momento, se priorizaron las necesidades de adecuación de las instalaciones, tanto de los pabellones como de los barracones, para uso docente, extendiéndose en el tiempo hasta el año pasado.
Desde que tomara posesión como decana en junio de 2017, María Ángeles Martínez ha reivindicado la necesidad de esos espacios para la realización de prácticas y el avance en materia de investigación, algo que se convertirá en realidad el próximo curso después de haber sufrido más de un retraso. Inicialmente las obras iban a comenzar en 2018, aunque después se retrasaron un año con el objetivo de estrenarse en el segundo semestre de este curso, que, al margen de la pandemia, tampoco podía cumplirse porque aún no se contaba con el equipamiento.
Ahora, el Centro de Simulación de Alta Fidelidad, como así se denomina, ya está preparado después de una inversión de 800.000 euros, de los cuales 500.000 han ido a la obra civil y 300.000 a equipamiento. «Nuestra idea es empezar las prácticas del próximo curso en estas instalaciones, que están dotadas con lo imprescindible para arrancar», afirma Martínez, quien añade que aún quedaría mejorar este último aspecto para «funcionar medianamente bien».
A pesar de todo, subraya la buena disponibilidad del Vicerrectorado de Planificación a la hora destinar fondos a estas dependencias, que están diseñadas como si de un minihospital se tratara, ya que permitirá a los alumnos de Enfermería y Terapia Ocupacional tener la sensación de encontrarse en un entorno sanitario al replicarse el flujo de pacientes desde que estos llegan al sistema sanitario. 
En los más de 600 metros cuadrados repartidos por las plantas bajas de los pabellones 1 y 2 del Hospital Militar, se distribuyen distintas estancias como dos laboratorios, uno de prácticas y otro destinado a la investigación, además de aulas, consultas de enfermería (de Atención Primaria u Hospitalaria) o de psicología, así como zonas que recrean un escenario médico quirúrgico, de cuidados intensivos, habitaciones con camas de hospitalización y atención a neonatos.