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La calle que ya no será

H.J.
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El vial que debería conectar San Juan de los Lagos con Francisco de Vitoria también queda en el aire por el conflicto con la propiedad del antiguo colegio mayor Peña Amaya

La calle Rodrigo de Sebastián es actualmente un fondo de saco a medio asfaltar - Foto: ALBERTO RODRIGO

Rodrigo de Sebastián Ribes fue un catedrático de francés que a principios del siglo XX impulsó los primeros cursos de español para extranjeros, los famosos Merimee-De Sebastián que durante décadas fueron pioneros en la que posteriormente se conocería como la industria del español.

En su honor, la ciudad denominó una calle situada en el polígono docente. Parte de la calle Francisco de Vitoria y debería comunicar con la plaza de San Juan de los Lagos. Pero no lo hace. Hace años que espera su apertura, pero dependía del conflicto con la propiedad del antiguo colegio mayor Peña Amaya y por el momento no será posible.

Tras la decisión judicial que confirma que la residencia pertenece a una empresa privada y no al Ayuntamiento, la calle Rodrigo de Sebastián seguirá siendo un fondo de saco a medio asfaltar, un parche sin rematar que afea el entorno y ofrece una imagen totalmente impropia del cogollo urbano de una capital de provincias.

Por allí tiene su entrada el taller Automecánica Fer-Cas. Y su titular, Fernando Casado, no duda en calificar de "excusas" las justificaciones que el Consistorio les ha dado varias veces sobre los efectos colaterales que conlleva el conflicto con el Peña Amaya.

"Esto lleva así 20 años, como cualquiera puede entrar se aparca de cualquier manera, dejan camiones, pero también tiran retretes, cubiertas, baterías, hasta condones y tampones de gente que viene aquí por la noche. Es algo indignante, y cuando llueve ya se vuelve tercermundista", denuncia.

Casado no entiende por qué la administración local no puede adecentar al menos la parte de la calle que ya está abierta, aunque no tenga salida. "Seguro que cuando vino la Vuelta a España les sobró medio camión de asfalto del que utilizaron para los ciclistas y podían haberlo echado aquí", sentencia este profesional del automóvil.

Inversión alternativa. Hace una semana, y sin conocer aún cuál sería la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid donde se estaba dirimiendo la propiedad del Peña Amaya, los concejales Miguel Balbás y Fernando Martínez Acitores ya coincidían en señalar las dificultades para la apertura de la calle Rodrigo de Sebastián.

Aquel es el responsable de Vías Públicas y este es el presidente del distrito Centro Norte, donde se emplaza esta zona. Y los dos explicaban que en lugar de la prolongación del vial que los vecinos llevan demandando desde hace años se ha optado por invertir en Francisco de Vitoria, la calle perpenticular, por ser una ejecución más factible.

Esta última es una vía de conexión directa entre la avenida de Cantabria, Río Vena y Gamonal que soporta niveles de tráfico muy elevados. La falta de mantenimiento durante años ha generado un mal estado de conservación y por ello se actuará "de manera integral" no solo con un reasfaltado sino también con la mejora de la mediana y la adecuación de los pasos de cebra en una zona con gran tránsito de estudiante.

De nuevo es Fernando Casado, del taller mecánico que se asoma a la calle Rodrigo de Sebastián, quien se pregunta por qué no se puede adecentar también el fondo de saco. La respuesta oficial es que el Ayuntamiento debería esperar a tener toda la calle y que es el Plan General de Ordenación Urbana el que contempla la apertura del vial, un proceso que siempre implica obtención de suelos o desarrollo de un proyecto. La burocracia, ya se sabe, es muy capaz de complicarlo todo.