Los contagios se disparan en Aranda, con 40 nuevos positivos

G.G.U.
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Los rastreadores intentaban determinar ayer si hay nexo entre ellos. Los brotes de Burgos suman 8 casos más, pero la situación está contenida y se confía en dar por controlados esta semana los tres primeros, con 26 afectados

La Policía redobla el control en las terrazas de Aranda. - Foto: I.M.L.

Los centros de salud de Aranda confirmaron ayer alrededor de 40 infecciones nuevas por coronavirus, lo cual convierte a la capital de la Ribera en el mayor foco de contagio de la provincia: entre la decena de afectados del brote declarado el jueves y el balance de ayer aglutina, al menos, 50 de los 130 positivos en SARS-CoV-2 confirmados en la última semana. El equipo de vigilancia epidemiológica de la zona -popularmente conocidos como ‘rastreadores’- se afanaba ayer en tratar de determinar si hay vínculo entre contagios -creen que puede haber entre 5 y 6 nuevos brotes- o si, en cambio, son casos ‘sueltos’ en los que no es posible trazar una cadena de contactos, localizar y aislar a todos los afectados.

Cada vez son más los contagios que encajan en este segundo supuesto y, de hecho, son la causa de que la provincia ya haya traspasado el umbral del riesgo «moderado» de transmisión, al registrar una tasa de infección superior a 20 contagios por cada 100.000 habitantes en el período de los últimos siete días (el viernes era de 22,8). Sin embargo, la situación no es homogénea en todo el territorio. Mientras que los casos nuevos se disparan en Aranda (más información en las páginas de la sección Ribera), Miranda está tranquila, con su único brote contenido en 9 afectados desde el pasado martes.

En la capital tampoco se detectaron ayer grandes cambios, aunque los tres brotes notificados el viernes -con un total de 16 afectados- sumaron entre 6 y 8 contagios más. Los estudios de contactos continúan, por lo que es posible que sigan ganando magnitud en las próximas horas.

Ese aumento, en cambio, se compensa con la estabilidad de los otros 3 focos activos de la ciudad, que se notificaron hace casi dos semanas y que llevan más de 9 días estabilizados en 26 afectados (15, 9 y 2, respectivamente). Y algunas personas de su entorno próximo que dieron negativo en las pruebas, pero que estaban aisladas por precaución ya pueden dejar la cuarentena y hacer vida normal. La idea, de hecho, es poder darlos por controlados esta semana, pero la vigilancia se mantendrá, porque los epidemiólogos consideran que no se puede cerrar un brote hasta que no haya pasado un mes desde que se detectó el último positivo de la cadena.

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, negó ayer en su cuenta de Twitter que Aranda esté en situación de «transmisión comunitaria» -virus descontrolado-, pero admitió que hay una «alta incidencia acumulada, en relación con los brotes conocidos». Por ahora solo se ha declarado uno, pero ayer se sospechaba que pudiera haber otros cinco o seis, todos en el ámbito familiar.
Así, pidió a la población «prudencia» y, en general, que «permanezca en su zona de salud». Unas palabras que escribió apenas unos minutos después de que se anunciara el confinamiento de los municipios vallisoletanos de Íscar y Pedrajas.

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