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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Tres ganadores y un posible perdedor

10/02/2022

Las elecciones del 13-F en Castilla y León dejarán tres ganadores si los partidos conservadores logran la mayoría absoluta y, según como sean los resultados, el daño colateral de un perdedor por varias bandas. Todo apunta a que el vencedor aritmético de los comicios será el actual presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, que convocó de manera anticipada las elecciones. Las encuestas salvo la del CIS le dan como vencedor indiscutible, pero no es lo mismo obtener un número de escaños cercano a los 41 que dan la mayoría absoluta, que era la expectativa al comienzo de la campaña electoral, que quedarse por debajo de los 35. Mañueco seguirá en el gobierno de Valladolid y quizá sean las candidaturas de la España Vaciada las que puedan convertirse en el mal menor para el PP y le libren del abrazo del oso de Vox.   

El vencedor de las elecciones será, sin ningún género de dudas, Vox, que tendrá un crecimiento exponencial sean cuales sean los resultados, porque pasarán del único procurador con que cuentan en la actualidad en las Cortes autonómicas a una decena de ellos, que los puede convertir en los socios necesarios para que el más votado vuelva a repetir en el cargo. Existe la posibilidad de que exijan participar en el gobierno regional, lo que supondría un salto cualitativo en su estrategia política al ser la primera vez que tendrían responsabilidades de gestión, que permitiría que se pueda comenzar a enjuiciar su acción de gobierno.  

La tercera ganadora sobrevenida de unas elecciones que se celebran fuera de su ámbito geográfico será, también en cualquier caso, la presidenta autonómica madrileña, Isabel Díaz Ayuso, convocada de urgencia a impulsar una campaña electoral que se deslizaba cuesta abajo, y dispuesta a acudir en ayuda de Fernández Mañueco, dado que, además de salirle gratis, consigue reforzar el liderazgo interno en su partido y expandir su mensaje ideológico, que escuchado con detenimiento a tenor de su intervención en el mitin del martes, muestra mucha proximidad al de Vox con la defensa de unos valores que se confunden con los de un populismo rampante. Tanto que tiende la alfombra roja para que al candidato popular no le dé pudor caer en los brazos de la ultraderecha. Sin complejos.  

Fernández Mañueco que partía con la vitola de ser uno de los 'barones' más centrados del PP, solo salvará la cara si cumple su objetivo de obtener mejores resultados que toda la izquierda junta, sin hacerse trampas en el solitario, y si con sus resultados logra hacer olvidar el dudoso motivo que le llevó a convocar las elecciones anticipadas más que por sus propios intereses por los de Pablo Casado.  

Por todo lo anterior, Pablo Casado puede ser uno de los perdedores que deja toda contienda electoral, -aunque todos encuentran motivos para salvar la cara- y quizá sea el más perjudicado, porque unos malos resultados dejará tocado su liderazgo, porque durante el tiempo que protagonizó la campaña electoral las posibilidades de la mayoría suficientes se han alejado, porque el último impulso a Mañueco procede de Díaz Ayuso, con lo que se enconarán las diferencias entre ambos, y porque tendrá que definir de nuevo cuál será su relación con la ultraderecha, si se distancia o si se confunden en el paisaje.