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Victoria Lafora

Victoria Lafora


Nervios en Valladolid

10/02/2022

La llamada de auxilio a Isabel Diaz Ayuso, por parte del equipo de Mañueco, refleja los nervios que se están viviendo en el PP de Castilla y León. Que Teodoro Garcia Egea haya tenido que tragar con esta estrategia electoral da cuenta también del daño reputacional que le ha causado, dentro de las propias filas, el garrafal error de su mano derecha en la votación de la Reforma Laboral.

No es que en el PP se fíen de la última encuesta del CIS, al que Tezanos ha llevado a su nivel más bajo de credibilidad, es que tienen sus propios sondeos y, de lo que iba a ser un "éxito arrollador", se ve ahora como un grave riesgo de perder el poder, después de treinta y cuatro años. Cuando Ayuso rompió con Ciudadanos y, con la excusa de Murcia, convocó elecciones en Madrid, tenía mucho más consolidado su liderazgo. Mañueco debe estar sumido en la perplejidad y los nervios. Además de profundamente arrepentido de haberse prestado a que la campaña en su tierra la convirtieran en Génova 13 en un ensayo de las generales.

De ahí su anuncio de dar prioridad a los problemas regionales como forma de restar votos a las candidaturas de la "España vaciada" que, en el caso de Soria, tienen bastantes probabilidades de obtener escaño en las Cortes de Valladolid.

Es la suma de la fragmentación lo que podría desalojarles del Gobierno. Pero quedan días y el desánimo y la indecisión siguen siendo mayoritarios entre los votantes. Al margen de que el candidato socialista tampoco es un emblema de carisma. A Tudanca le falta fuerza. Es un ejemplo más de los perfiles del PSOE de Pedro Sánchez, donde la fidelidad prima sobre la valía política.

Por si acaso, el Presidente del Gobierno no se está prodigando mucho en esta campaña para no sufrir el desgaste del batacazo de Madrid. Y a Casado puede que le veamos replegarse para, en caso de un mal resultado, no verse cuestionado por el resto de dirigentes autonómicos.

Al final, una ve más, la política española, a todos sus niveles, se ha convertido en un juego de intereses de los partidos muy lejos de las preocupaciones y necesidades de los votantes. Si, finalmente, Mañueco tiene que dar entrada a VOX en su Ejecutivo, porque parece que la extrema derecha ya no se conforma con apoyar desde fuera, va a echar mucho de menos a su exvicepresidente Garcia Egea, que no es precisamente un hombre dúctil, pero si un demócrata. Abascal y los suyos están absolutamente crecidos y, con muy poco esfuerzo, crecen en los sondeos a costa de los errores del PP que, cada vez que se escora a la derecha, no les llega a la suela de los talones en su extremismo. ¡Que peligro! ¿Cómo no va a haber nervios en Valladolid?