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De profesión: dj y maestra

L.N.
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Marta Fierro imparte un taller en la asociación Art de Troya, en Aranda de Duero, con alumnos de diversas edades. Después de 17 años como profesional, asegura que la clave está en sentir la música y saber transmitirla a los demás

Marta Fierro, más conocida como EMEDJ, prepara el equipo antes de comenzar con el taller de iniciación. - Foto: L.N.

Marta Fierro, más conocida como EME DJ, se siente poderosa cada vez que se sube a un escenario para pinchar música. Porque, como ella misma asegura, cuando alguien tiene el gen del disc-jockey?necesita compartirlo con los demás y ver cómo reaccionan. Emocionar y transmitir energía a partes iguales. Hace unos días predicó con esta filosofía y se trasladó hasta la Asociación Art de Troya, en Aranda, para compartir sus vivencias y ofrecer un taller de iniciación a la que es su profesión desde hace 17 años.   

Ante una veintena de alumnos de edades muy variadas, la gallega optó por poner en su mesa de mezclas las preguntas que toda persona debería plantearse antes de lanzarse a las cabinas de discotecas, eventos y festivales. Ella lo tiene claro. Para ser dj hay que poseer «una sensibilidad especial con la música, ritmo y tiempo». Tal cual. Saber que la mayor parte de las horas y los días se dedican no tanto a pinchar sino a buscar y clasificar música. En su caso, lleva desde que apenas cumplió los 10 años armando su propia biblioteca musical. «Es de las cosas más importantes», subrayó al respecto.

Una colección que ha dado sus frutos y que ha consolidado a EME DJ como una de las más importantes en la escena indie-electrónica-disco. De hecho, ha sido elegida como mejor dj nacional durante varios años. Cuenta que empezó «a lo loco». Sin hacerse demasiadas preguntas. Por no decir que prácticamente ninguna. «Quería poner música y pasármelo bien. Encima me pagaban y no me planteaba cuánto iba a durar, sólo quería que durase mucho». Sin embargo, no todo fue un camino de rosas. Reconoce que en algún momento la gente le abucheó. Fue entonces cuando se planteó que tenía que aprender a mezclar. Dicho y hecho. Sin tiempo que perder, se apuntó a un curso. De ahí siguió hasta viajar con su maleta llena de discos por todos los clubes, eventos y festivales que se precien. 

Eso sí, Fierro defiende que nunca se deja de aprender. «La tecnología avanza rapidísimo en la música, siempre salen nuevos programas» y ella se mantiene al tanto para evitar estancarse, consciente de que hay disc-jockeys que al no evolucionar les han dejado de llamar ya que su música se ha quedado obsoleta. Todo lo contrario que su actitud. «Tampoco sé hacer otra cosa, si me quitan esto no sé qué haría, madre mía», exclama. 

Así las cosas, la también autora del libro Mamá, quiero ser DJ planteó todos estos conceptos a sus alumnos arandinos, para después intentar buscar respuestas entre todos. «Se trata de analizar si vales para esto, qué equipo debes tener, qué aptitudes...». Una labor que habitualmente desempeña como profesora en dos centros de Madrid. Porque, como recalca, conectar con la gente «es súper bonito».