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Aranda estrena centro de acogida de animales tras 13 años

I.M.L.
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Su gestión se licitará por 120.000 euros al año, junto con el servicio de recogida de ejemplares abandonados. Antes habrá que adecentarlo por tercera vez en este mandato

Las instalaciones, en el polígono Prado Marina, se construyeron en 2010. - Foto: A.D.C.

Las instalaciones del centro de acogida de animales de Aranda de Duero llevan camino de estrenarse 13 años después de que se construyesen. La Concejalía de Medio Ambiente está ultimando la elaboración del pliego para sacar a licitación la gestión de este centro, que incluirá también el servicio de recogida de animales abandonados, que ahora presta una empresa desde Burgos capital. 

La intención es plantear un contrato por dos años, con la posibilidad de prorrogarlo uno más, con un valor de 120.000 euros anuales. Una partida que ya está reflejada en los presupuestos municipales de este año y «para que se mantenga año tras año, en vez de meterlo en remanentes como ha pasado en ejercicios anteriores», comenta el concejal de Medio Ambiente, Carlos Fernández, que pretende dar a conocer el pliego a los grupos municipales la próxima semana para su debate antes de abrir el proceso administrativo de licitación.

Eso sí, antes de que lo estrene quien resulte adjudicatario de este servicio, el Ayuntamiento tendrá que volver a intervenir en las instalaciones. «Hay que volver, por tercera vez, a adecentarlo,  la primera para revertir todo el abandono después de 10 años, otra para acondicionar los suelos, reponer la caldera y todo lo demás, en la que se gastaron 30.000 euros pero no se puso la calera para que no nos la volvieran a robar, y ahora habrá que montarla, además de poner todo el mobiliario, desbrozar y limpiar», explica Fernández.

A pesar del retraso en la puesta en marcha de este servicio, el responsable municipal de Medio Ambiente considera que la apertura de estas instalaciones va a ser una buena herramienta para controlar y gestionar la presencia de animales abandonados en las calles arandinas, además de facilitar la adopción de los mismos evitando desplazamientos. «Tenerlo aquí es una ventaja porque, quien haya perdido su perro, puede recuperarlo más rápido», apunta Fernández. 

Esta infraestructura se encuentra ubicada en la calle Segovia del polígono industrial Allendeduero, y se terminó de construir en el año 2010 con una inversión de 162.000 euros, en la que se incluían las instalaciones de los huertos de ocio colindantes.

Durante los siete años siguientes, el Ayuntamiento arandino estuvo reclamando a la Junta de Castilla y León una subvención de 100.000 euros a la que se comprometió la entonces consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, que nunca llegó. Su sucesora, Milagros Marcos, tiró por tierra toda esperanza de obtener esa ayuda económica en 2016, argumentando que las instalaciones no son competencia del Gobierno regional sino del Ayuntamiento y que no le constaba que existiese ningún compromiso de su Consejería para abonar dinero alguno.

Este centro está preparado para acoger hasta un centenar de perros y una veintena de gatos. Además, cuenta con instalaciones especiales para cachorros y sala de uso veterinario. A lo largo de los años, su inactividad y su ubicación en un lugar escasamente frecuentado lo había convertido en objetivo de actos vandálicos e intrusos indeseados. Una vez que se ponga en marcha, las instalaciones vendrán a cubrir una necesidad detectada en Aranda desde hace décadas y que ahora tendrá una solución.