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Burgos inédito

R.P.B.
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La editorial Planeta publica la guía 'España inédita. 100 lugares fascinantes que debes conocer', de Antonio Puente Mayor, que incluye cuatro rincones muy especiales de la provincia de Burgos

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Ojo Guareña, el museo del bonsái, el retablo de Santa Clara y un caballito de La Lora. - Foto: Valdivielso y Alberto Rodrigo

Ojo Guareña| Complejo kárstico mundial. Sí: aún quedan secretos, tesoros por descubrir en este país que llamamos España.Eso es lo que trata de demostrar España inédita. 100 luegares fascinantes que debes conocer, libro para viajeros y curiosos escrito por Antonio Puente Mayor y recién publicado por la editorial Geoplaneta. Un libro para disfrutar sin salir de casa pero presto a fascinar a quien lo lea para que decida viajar a cualquiera de estos lugares: la Toscana española, el Mar Muerto alavés, la Pompeya Fenicia, el Lago Ness español... En el libro se revelan naturalezas deslumbrantes, obras de arte increíbles, cuevas y tesoros subterráneos, edificios singulares, paisajes de ensueño, lugares de culto, museos curisosos... Presenta un territorio colmado de  sorpresas que invita a redescubrirse una y otra vez.

De las cien propuestas, cuatro están situadas en la provincia de Burgos.La primera, incluida en el capítulo 'Naturaleza desbordante' es ese monumento natural que conforma el complejo kárstico de Ojo Guareña, «rincón indescriptible que hoy presume de ser uno de los mejores complejos kársticos del mundo. No en vano, cuenta con 110 kilómetros de espinosos laberintos y grutas que cobijan numerosos testimonios rupuestres, santuarios y sepulcros recónditos que dan cuenta de su uso profa y sagrado durante siglos», escribe el autor de la obra.

Destaca Antonio Puente Mayor que uno de los hallazgos más importantes del complejo lo constituyen las Galerías y Salas de las Huellas, «las cuales nos ofrecen un recorrido de ida y vuelta de unos cuatrocientos metros, único en España y excepcional en Europa. Dichas galerías se ubican en los niveles altos, a los que se accede desde Cueva Palomera». 

Museo del bonsái| Suisekis, kusamonos y bonsáis. En Villagonzalo Pedernales se sitúa uno de los museos más curiosos de España, el del bonsái, técnica de cultivo milenaria que tiene su origen en China. Con una superficie de 400 metros cuadrados, cuenta con un estanque minimalista, sala de exposiciones, invernadero y talleres de trabajo y didácticos. «El tamaño de los árboles oscila entre los 5 y los 180 centímetros de altura, y proceden de China, Japón y otros rincones del mundo, si bien la mayoría son especies autóctonas de Castilla y León.En cuanto a su antigüedad, el bonsái más veterano, una sabina alvar, supera los quinientos años y los noventa kilos de peso, mientras que otros llevan en su maceta al menos tres décadas»

Explica el autor de la guía que el museo se hizo realidad a partir del empuje de la Asociación Cultural Bonsái Burgos, fundada en 1986, que tiene un importante número de socios.El museo está en marcha desde el año 2008 y se ubica en la propia Casa Consistorial de Villagonzalo.

La oferta de este centro se completa con kusamonos, «pequeñas plantas de acento que suelen colocarse en tiestos planos para acompañar a los bonsáis y así generar contrastes. Para protegerlos de los rayos de sol y de las inclemencias meteorológicas, la asociación ha dispuesto los bonsáis bajo rejillas tramex, estructuras metálicas que les proporcionan sombras y a la vez permiten respirar. Combinadas con paredes de madera, estas se elevan sobre las meses de piedra que, de un modo práctico y original, sustentan cada ejemplar».

El arte milenario del bonsái ha ido introduciéndose en España en las últimas décadas poco a poco, multiplicándose las colecciones de bonsáis y formándose interesantísimas colecciones, como las que te atesora el centro expositivo de Villagonzalo Pedernales.

Santa Clara (Briviesca)| El Escorial de los retablos. En el año 2010, cuenta el autor de España inédita, saltó a la actualidad uno de los retablos más hermosos de cuantos atesora la provincia de Burgos. Se trataba del perteneciente al monasterio de Santa Clara de Briviesca. Se encuadra «dentro de las mejores obras con influencia de Miguel Ángel Buonarroti, autor, entre otras maravillas, de las pinturas de la Capilla Sixtina de Roma. Y es que esta deslumbrante pieza, iniciada por el imaginero burgalés Diego Guillén en 1551 y continuada por el taller del escultor mirandés López de Gámiz, es única en su género y no puede compararse con ningún otro retablo en cuanto a época, estilo, escultura, decoración y arquitectura».

Recoge esta guía para curiosos que la pieza está realizada en madera de nogal sin policromar, encuadrado entre dos columnas del primer Renacimiento, «el cual sorprende por su forma heptagonal repleta de ángeles y detalles florales que a su vez enmarcan la imagen principal de Santa Clara.Su discurso, bellísimo en las formas y de un gran didactismo en el fondo, engloba los Misterios de Cristo y de la Virgen así como escenas del Antiguo Testamento y representaciones de santos, todas ellas realizadas con gran realismo».

Igualmente, entre las curiosidades de este 'Escorial de los retablos', «cuyos 24 metros le permiten casi rozar la bóveda estrellada habitual en las construcciones de los Velasco, podemos encontrar escenas poco representadas en el arte cristiano, como santa Isabel pariendo en su propia cama o una sirvienta lavando al recién nacido Juan el Bautista mientras la Virgen calienta sus pañales en el brasero.También sobresale el Árbol de Jesé, personaje ligado al pueblo de Israel, de cuyas ramas surgen los antepasados de Jesús, y el extraordinario calvario que remata la pieza».

La Lora| El Oklahoma español. Ayoluengo de la Lora, Burgos, 6 de junio de 1964. Tras seis décadas de perforaciones infructuosas,a las doce menos cuarto de la mañana, ante la gran expectación de los vecinos y la presencia de numerosos medios de comunicación, comienza a brotar el ansiado oro negro en Valdeajos, una de las pedanías del municipio (...) Según los diarios de la época, el chorro alcanzó los 50 metros de altura, convirtiendo a Ayoluengo en un 'pueblo milagro'». Así arranca el texto bautizado como El Oklahoma español incluido en el capítulo 'Lo insólito en nuestra geografía' de España inédita.

Su autor va desgranando cuanto supuso la aparición de petróleo en la comarca, las grandes expectativas que se levantaron, el eco nacional e internacional que tuvo este hallazgo tan sorprendente en plena paramera burgalesa. También, claro, el desencanto que no tardó en aflorar, cuando se tuvo que claro que el petróleo no tenía demasiada calidad, «lo que obligó a comercializarlo en bruto como combustible industrial para empresas del vidrio de Cantabria y El País Vasco.A este se sumó que las prospecciones que se realizaron en otros puntos de la provincia confirmaron que sólo la Lora poseía crudo, un duro mazazo para aquellos que soñaban con un mar de petróleo burgalés». Cuenta Antonio Puente Mayor que hoy, «todos aquellos interesados en conocer la historia del que pudo ser -y finalmente no fue- el Oklahoma español deben acercarse hasta el Museo del Petróleo de Sargentes de la Lora.Allí se exponen desde maquetas de la maquinaria a viejas fotografías, pasando por ejemplares de la prensa del momento.Dicha visita puede realizarse por libre o guiada, y permite conocer no sólo la historia del único campo petrolífero de España, sino todo lo relacionado con la geología, la industria y los derivados del oro negro.