Un trocito de Italia en pleno paseo del Espolón

J.A.G.
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Pizza Station presume de calidad, tamaño y velocidad. Su carta está integrada por 15 propuestas distintas. También se apunta a los aperitivos, las ensaladas, los dulces y, para acabar, los cócteles, siempre mirando al país transalpino

Plantilla del nuevo local. - Foto: Patricia González

El paseo del Espolón está recuperando en los últimos años protagonismo gastronómico. La antigua librería Sedano y la zapatería Melgosa son ahora una pizzería al mejor y más genuino estilo italiano.  Aunque su nombre suena a yanqui, Pizza Station, se sale de la línea y los corsés de las cadenas, apunta Juan Luis Bustamante, uno de los tres socios, que lleva además la gerencia del local y la cocina. Se ha estado formando con Jesús Marquina, campeón mundial de pizzas, y ahora se ha convertido en maestro y líder de un joven equipo. La masa tiene tres efes -fresca, fermentada y fina- y se hace todos los días y, según los cánones y, una vez añadidos los ingredientes, se hornea al fuego. Sus superveloces tardan entre seis y diez minutos, en ser servidas. Otra singularidad es que todos los productos -a excepción de la rúcula y algunas verduras frescas- son de origen italiano y todos de primera calidad.
Tiene quince propuestas de pizzas -de treinta centímetros, apuntan en la propia carta- cuyos precios oscilan entre los 4,95 euros de la clásica Margherita -como el resto, tiene una base de tomate San Marzano y mozzarella y lleva albahaca y aceite de oliva virgen extra- y la Milano, que cuesta 7.50 euros y además del tomate y la mozzarella tiene queso gorgonzola, beicon y champiñones además de un toque de romero. Esta última es la que más gusta, pero se pueden apuntar a la Funghi, que lleva champiñones y aviete de trufa y tomillo o la Fiorentina, con pamersano, huevo y espinacas. La Formaggi suma además del tomate y la mozzarella tres quesos -parmesano, mascarpone y gorgonzola-, aceitunas negras incluidas. La Regina suma a su base prosciutto coto -un jamón italiano a caballo entre el serrano y el york-, champiñones y aceituna negras. En la Tropical, como su nombre indica, el elemento singular es la piña que va acompañada del embutido y orégano. La Vesubio pica porque al pepperoni y mix de pimientos se le añade chiles verdes y la Pepperoni lleva el doble esta embutido parecido al salami. La Calabria entra también dentro de las picantes y con el mascacarpone y la rúcula incluye N’ duja una suerte de sobrasada italiana.
La carne también forma parte de las pizzas. Tienen una de pollo, con un mix de pimiento y tomillo, pero la más contundente es la que además de pollo lleva ternera, pepperoni, cebolla y romero. Como pizzería que se precia oferta la BBQ, en la que además de ternera y bacon lleva cebolla y salsa barbacoa. En honor de la bandera italiana, por supuesto tienen la Tricolore, que es una pizza blanca con mozzarella, queso de cabra, tomates, pesto y albahaca. Por último, hacen un guiño a los veganos con una elaboración que lleva doble de tomate San Marzano, alcachofas, mix de pimientos y cebolla.
Un trocito de Italia 
en pleno paseo del EspolónUn trocito de Italia en pleno paseo del Espolón - Foto: Patricia GonzálezHasta aquí las normales porque cada cliente puede ‘hacerse’ la pizza que desee solo es pedir los ingredientes que desee de una larga lista o solicitar, por un euro más, alguno toping extra tanto vegetal como de carne o de queso.
Otra de las propuestas son las ensaladas. En cuestión de aperitivos y salsas, además de la de alioli, BBQ y de chile, tienen una aceitunas aliñadas al estilo italiano o los grissini alioli, que son unos palitos de masa fresca con la típica salsa.
Para terminar en postres sigue también el gusto del país alpino con un dulce clásico de pasta de masa fresca al horno al que se añade queso mascarpone y Nutella. Helados de varios sabores y los artesanales biscoti italianos cierra la carta y abren la del ‘pizza-bar’ con una bodega en la que solo hay lambruscos, moscatos así como tintos y blancos, pero solo del país, como ocurre con la cerveza e incluso el agua. Los cócteles también llevan el made in Italy .
Comer o cenar, con refresco o vino incluido, puede salir por un precio medio que bascula entre los 6.50 y los 8.50 euros y a partir de ahí puede subir dependiendo de las elecciones de pizzas o de los ingredientes extra que se le añadan. El local dispone de un aforo para 70 personas, en mesas de hasta ocho comensales, todas ellas altas. También tienen idea de abrir terraza y preparan pizzas para llevar.