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Monasterio, el más endeudado

B. Antón / Monasterio
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8.520 euros de deuda tiene cada uno de los 48 habitantes de este pueblo, lo que le otorga el 'honor' de ser el más empeñado del país

José Luis María conocía la deuda municipal cuando asumió la Alcaldía y cree que se puede hacer frente a la misma. - Foto: Azúa

El resultado de dividir el dinero que debe el Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra entre su número de vecinos le convierte en el pueblo más endeudado por habitante de España: 409.000 entre 48 supone que la deuda por habitante es de 8.520 euros, casi doce veces más que la media nacional, que es de 744 euros por español al ascender el total a algo más de 35.000 millones de euros, según recoge Cinco Días a partir de los datos de deuda municipal del Ministerio de Hacienda a 31 de diciembre del 2012 y de población del INE a 1 de enero del 2012.

Le siguen en segundo lugar la localidad barcelonesa de Aguilar de Segarra, con una deuda de 2.806.000 euros entre 250 habitantes que arroja una media de 8.344 por habitante; y en tercer lugar Navajas, de Castellón, que con 833 habitantes tiene una deuda de 5.629.000, lo que supone 6.757 euros por cada uno de ellos. «No nos sorprende su publicación, son datos que nosotros conocemos y que son reales», explica Jesús María, concejal, alcalde hasta hace un año y responsable, como él mismo señala, de esta situación. Una situación que ha heredado el actual alcalde, José Luis María, que se hizo cargo del Ayuntamiento cuando Jesús dimitió. «A los vecinos sí les ha pillado de sorpresa, a mi no. No es ningún orgullo, sino todo lo contrario, pero creo que no se interpretan bien los datos, tenemos tiempo para pagar», añade el actual alcalde.

El origen de esta deuda no es otro que la construcción de una casa rural, de titularidad municipal, y que supuso una inversión de 408.000 euros. «Con la construcción de la presa de Castrovido, que va a contar con una zona de embarcadero y ocio, vimos en el turismo un revulsivo de cara al futuro. Empezamos a pensar en la construcción de una casa rural en el pueblo y como la iniciativa privada era impensable, decidimos llevarla a cabo desde el Ayuntamiento», explica Jesús María.

El proyecto de la casa se ideó en el 2004, en septiembre de 2011 se inauguró y en marzo del año pasado comenzaron a llegar los primeros huéspedes. Para poder hacer frente a esos 408.000 euros, el Ayuntamiento solicitó un crédito puente de esa cantidad con unas buenas condiciones: a pagar en quince años, con cinco de carencia y con un interés del 0,5%.

Bajo control

Es cierto que el Ayuntamiento debe 408.000 euros, pero también lo es el que tiene 200.000 euros de remanente de tesorería, procedente en su mayoría de la subvención del 30% que concedió Agalsa para la casa rural y de la devolución del IVA.  Como dispone de cinco años de carencia, hasta el 2016 no van a comenzar a pagar ese crédito, sólo los 2.000 euros anuales de interés. «No veo la situación complicada en la actualidad. Me empezaré a preocupar cuando a partir del 2016 tengamos que pagar 42.000 euros al año», señala el actual alcalde, que se considera moderado en cuanto a la gestión económica. «Es cierto que disponemos de dinero y que no lo vamos a gastar salvo en lo necesario y también que cuando se acabe la construcción del pantano y se llene nos corresponderá dinero del IBI, pero eso ya se irá viendo en un futuro, porque en la actualidad desconocemos la cantidad exacta», aclara José Luis María.

Para ellos, ocupar ese primer puesto es algo anecdótico que no esperaban que fuera a tener tanta repercusión. Ambos, el anterior y al actual alcalde, coinciden en que esa cifra media por habitante se dispararía si bajara más el padrón municipal y se reduciría mucho si se empadronarían más personas en Monasterio, por lo que consideran que ese dato no es algo real, ya que la deuda sigue siendo la misma, lo único que varía es el número de habitantes. «Asumí con la Alcaldía la gestión de esta deuda que ya conocía, y trabajo con ilusión para sobrellevarla y mantener el pueblo lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades», concluye este alcalde que no está preocupado por una deudad que considera asumible.