Burgos recupera la normalidad tras el colapso por la nieve

J.D.M.
-

A primera hora del día se han registrado largas colas en las entradas a Burgos y dificultades para circular en toda la ciudad. La Guardia Civil ha tenido que embolsar camiones en puntos de la A-1 y AP-1. Al mediodía ya no quedaban vehículos retenidos

Burgos va recuperando la normalidad tras una mañana en la que la nieve ha causado numerosos problemas, principalmente circulatorios en nuestro territorio. Una capa blanca cubre aún la capital, pero la mayoría de las calzadas ya están despejadas. También recuperan su actividad habitual las principales carreteras de la provincia, en las inmediaciones de la capital y su alfoz, tras unas primeras horas del día en las que la circulación ha llegado a estar cortada en la A-1 y prohibida para los camiones tanto en la autovía como en la AP-1 en algunos puntos.

La nevada con la que ha amanecido Burgos este 8-M, Día de la Mujer, ha colapsado algunas vías y provocado numerosas retenciones. A la entrada a la capital por la BU-11 los atascos alcanzaban los 3 kilómetros a las 8 de la mañana, mientras que la salida en dirección Madrid el tráfico era fluido pero con precaución. Las complicaciones se han extendido a toda la ciudad, con especial incidencia en las principales vías de paso, como la carretera del cementerio o la avenida de la Industria, en el polígono de Villalonquéjar. Con el trabajo de las máquinas, la urbe volvía a la normalidad, mientras las difultades continuaban pasadas las diez de la mañana en algunas carreteras de la provincia, que según avanzaba la mañana recuperan la actividad.

Al mediodía, los camiones que habían sido embolsados en Briviesca y Ameyugo (sentido sur) y Lerma (sentido norte), así como en el párking de vialidad invernal de Miranda de Ebro, han vuelto a las carreteras.

- Foto: Jesús Javier Matías

El centro de emergencias 112 de Castilla y León ha gestionado 70 llamadas entre las siete y las 11 de la mañana por avisos relacionados con la nevada en Burgos. Muchos, explican fuentes del 112, han sido por accidentes sin heridos (11) y para solicitar quitanieves o informar de vehículos retenidos (22). Del total, 17 de ellos procedían de la capital. 

Desactivada la alerta por nieve. La Subdelegación del Gobierno informaba a primera hora de este lunes que desde las 8.30 horas estaba activada la fase de alerta en Burgos Meseta (se ha desactivado a las 14.00 horas), con nivel amarillo en la AP-1, entre los kilómetros 2 y 36, en la A-231 a la altura de Las Quintanillas, en la BU-30 (0-30) y en la A-1, en la zona de Lerma (km. 200-247). Además, fuentes de la Guardia Civil confirmaban que se estaba comenzando a embolsar camiones en Briviesca (70) y Ameyugo (50) y Lerma (140), y que se había habilitado el párking de vialidad invernal de Miranda de Ebro, donde se han retenido 300 vehículos.

"Desde hace dos horas estoy en permanente contacto con los servicios de seguridad y emergencias, SEMAT y las empresas auxiliares, que están interviniendo en nuestras calles ante la nevada que se ha precipitado. Ruego a todos los vecinos/as la máxima precaución", ha escrito el alcalde, Daniel de la Rosa, en su perfil de Twitter pasadas las ocho y media de la mañana. 

- Foto: Jesús Javier Matías

También a través de esta red social, Protección Civil informaba a las 8.50 horas que debido a la intensidad de la nevada, "la circulación rodada está condicionada, tanto en Burgos capital como en el alfoz", pero indicaba que había "maquinaria trabajando en los viales principales". 

El centro de emergencias 112 de Castilla y León indicaba igualmente que estaba recibiendo llamadas desde Burgos por vehículos retenidos en la nieve o accidentes por alcance debido a la nevada, por lo que pedía tener "mucha precaución" en caso de tener que conducir y llevar cadenas.

Al mediodía y gracias al trabajo de la maquinaria de los servicios de emergencia en las principales vías tanto de la capital como de la provincia se ha podido recuperar poco a poco la normalidad pese a que en algunos puntos las condiciones de circulación eran difíciles por la meteorología adversa.