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El Barça podría haber comunicado a Dembélé que la oferta de renovación ha caducado

La situación del ariete francés en el club catalán es muy complicada. - Foto: Miguel Ángel Molina (EFE)

La oferta de renovación ha caducado. Así de claro se lo dejó ayer, según algunos medios, el Barça a Ousmane Dembélé, que lleva meses echándole un pulso a la entidad blaugrana para que le hagan un contrato de 'crack' o bien irse gratis en junio. Y ninguna de las dos opciones las acepta Joan Laporta, aunque otra cosa es que el francés no ceda a las presiones de acordar un traspaso y que permanezca en la Ciudad Condal, ya que el mercado invernal echa el cerrojo mañana.     

Esta noticia, filtrada por el club, se puede interpretar como otra forma de decirle al francés que se busque equipo, que no va a aceptar su doble juego y que su tiempo pasó en el Barcelona.

Recuerda mucho esta situación, con matices, a lo que le pasó a Sergio Ramos en el Real Madrid la temporada pasada. El sevillano descartó varias propuestas para renovar por los merengues y le llegó a decir a su por entonces presidente, Florentino Pérez, que confeccionara la plantilla del año siguiente sin contar con él. Cuando vio que no eran tantas las ofertas que le llegaban y quiso recular ya era demasiado tarde. Así lo dijo entre lágrimas el día de su despedida: la oferta había caducado. 

Lógicamente, las cosas son muy distintas en el club blaugrana ya que 'El Mosquito', que costó 135 millones de euros (el Barça lo compró al Borussia Dortmund en 2017), solo ha dejado pinceladas de su enorme calidad por culpa de las lesiones y también por sus actos de indisciplina. 

Tampoco se le ha visto un gran compromiso con el Barça porque durante muchos meses, sobre todo tras la llegada de Xavi, que manifestó públicamente que era prioritario que siguiera, se vio varias veces con su entrenador para comunicarle que quería seguir en el equipo mientras su agente, Moussa Sissoko, exigía unas condiciones astronómicas para que esto se produjera, al tiempo que iba ofreciendo a su representado a distintos clubes. 

Ayer, según señaló un periódico nacional, el ariete dejó por primera vez la puerta a abierta a dejar la capital catalana antes de que expire el plazo del mercado invernal, lo que supondría una inyección económica importante para el Barça al quedar menguada su masa salarial, permitiéndole seguir reforzando el equipo.

Al parecer, el entorno del jugador está negociando con tres equipos: el PSG (esta semana fue 'cazado' el director deportivo, Leonardo, hablando con Sissoko), el Manchester United (el club que lleva más tiempo interesado en el delantero, desde hace más de un año) y el Chelsea, que se ha unido a última hora a la puja. Ya se ha 'caído' la Juventus, que hace unos días desembolsó 75 millones de euros por otro ariete, el serbio Dusan Vlahovic.   

La operación, en cualquiera de los tres casos, se tendrá que hacer a contrarreloj. La falta de tiempo junto con las complicaciones habituales del mercado invernal, donde la mayoría de clubes ya tienen diseñado el equipo y se depende casi siempre de salidas para poder sumar entradas de jugadores importantes, serían los principales handicaps a los que se estarían enfrentando el representante del jugador y que podrían imposibilitar que la operación se terminara cerrando.

Taglifiaco, en el foco

 Por otra parte, a pesar de Dembélé, el Barça parece decidido a firmar una nueva incorporación. Un diario publicó ayer que se sigue buscando un lateral izquierdo que aporte competencia real a Jordi Alba. El nombre escogido es Nicolás Tagliafico, del Ajax de Amsterdam, pero la operación es realmente muy complicada.