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Juan Carlos Pérez Manrique

Estos días azules...

Juan Carlos Pérez Manrique


Zapatos y noche de Reyes

05/01/2022

El Museo Kröller-Müller, que se encuentra en el parque nacional Hoge Veluwe de los Países Bajos, cuenta con el cuadro En el umbral de la eternidad que Van Gogh realizara en 1890. Representa la desolación de un anciano, sentado, con la cabeza hundida entre sus manos y consternado acaso por el tiempo extinguido a la vez que por el futuro incierto y estrecho. Y en ese hundimiento del anciano en pena es donde la robustez de sus zapatos resalta con fuerza la dignidad con la que se ha recorrido el camino hecho durante una larga existencia. Para Van Gogh, viajero sin equipaje, el tema de los zapatos le sirve de inspiración en distintas pinturas y a través de ellos o de sus huecos o de sus suelas, en las que siempre está grabado el destino, interpreta caminos, fatigas y límites que cada jornada han tenido que afrontar.
Que los caminos son siempre rocosos, salvo acaso para algunos que pareciera que hubieran llegado a este mundo como quien llega a pasar unas vacaciones, puede comprobarse también en los documentos y en los testimonios. En el Libro de testamentos hechos por enfermos pobres del Hospital de San Juan entre 1779 y 1882 y que figura entre los fondos de nuestro Archivo Municipal, es frecuente leer que quienes morían legaban a compañeros sus escasísimas pertenencias, entre las que destacaban las botas, ese bien imprescindible para continuar de pie y proseguir cualquier vida a pesar de lo quebrada que pueda presentarse.

Si escogemos algún testimonio, Primo Levi, en Si esto es un hombre (1947), confesaba su 'alegría' en el amanecer de un día en Auschwitz cuando, tras comprobar que el compañero de litera próxima estaba muerto, pudo hacerse con los cordones de sus zapatos resolviendo así su constante sufrimiento en forma de llagas e infecciones que aquella carencia provocaba durante las largas marchas.

Convencidos de que los zapatos determinan nuestros pasos y nuestro destino, quizás por eso también tengan tanta presencia en no pocas películas y temas musicales. Y en la literatura de las Zapatillas rojas, de La zapatera prodigiosa, de La cenicienta, de Los zapatos en la noche de Reyes… o de otras narraciones y leyendas cuyo inicio está en el mito de Hermes y sus sandalias con alas.

Ojalá que esta noche, la generosidad y la ilusión sobre la que nuestros zapatos bailan siempre cada noche de Reyes, les proporcionen las alas que necesitan para volar hacia un año más amable para todos.