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52 conductores pierden 6 puntos en un mes por sujetar el móvil

I.E.
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La nueva regulación distingue entre manipular el teléfono en un soporte (en este caso se detraen 3) y tener el dispositivo en las manos (el doble)

Control de carretera de la Guardia Civil en la N-120. - Foto: Alberto Rodrigo

Perder de una tacada seis puntos del carné (la mitad para quienes los conserven todos) es toda una faena. Pero es lo que les ha ocurrido en el último mes a 52 conductores que circulaban por la provincia a quienes la Guardia Civil ha sorprendido sujetando el móvil con una de sus manos o las dos. La nueva Ley de Tráfico diferencia entre dos tipos de conducta, que castiga con distinta dureza. Con media docena de puntos a quienes tienen el teléfono en sus manos y, con tres -igual que antes- a quienes los agentes pillan manipulando el dispositivo cuando éste se halla en algún soporte dentro del vehículo. La cuantía económica que conlleva la multa no varía, se queda en 200 euros (100 con prontopago).

Para la Jefatura Provincial de Tráfico sigue «siendo una prioridad» el control del uso del móvil al volante, «porque las distracciones están detrás de muchos de los accidentes más graves que se producen cada año en la provincia de Burgos». 

Si la cifra de muertos por despistes en carretera ya es preocupante y suficiente para tomarse en serio el problema, la de heridos por accidentes deja a las claras que más que campañas parece evidente que urge la concienciación de los conductores. Un total de 881 personas desde 2017 necesitaron atención sanitaria y dos de cada diez terminaron en el hospital. Visto lo visto, no extraña que el número de sanciones por el uso del móvil vaya in crescendo en los últimos años.

De hecho, es la principal causa de sanción en la provincia de Burgos, con más de 1.000 multas anuales. Además, se han incrementado un 12% en el último lustro, por lo que la conclusión no deja lugar a dudas: las denuncias por distracciones tienen cada vez más peso en la siniestralidad. El jefe provincial de Tráfico, Raúl Galán, añade que «esta causa sí persiste frente a otras» como puede ser la presencia de alcohol o drogas, la velocidad, la conducción temeraria o la ausencia del cinturón. Sobre esta última infracción, por cierto, hay cierta inquietud tras un espectacular incremento tras la pandemia.

«La distracción es probablemente la cuestión que más nos preocupa actualmente porque es la principal causa de muerte en carretera. Está incluso por encima del consumo de sustancias y de la velocidad por esa persistencia en el tiempo», insiste Galán, quien considera peligrosa la mezcla de este y otros excesos al volante. «Si a un vehículo que va más rápido de lo que debe, le añades un despiste, por pequeño que sea, el riesgo de sufrir un accidente grave se incrementa considerablemente», sentencia. La DGT lleva analizando esta cuestión desde hace varios años, de ahí que no solo se pretendan intensificar los controles y los medios para perseguir estas conductas al volante, sino que sus informes han sido claves para endurecer las sanciones.