«Habrá nuevas pandemias en tiempos relativamente cortos»

S. Calleja (Ical)
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Este asesor de la OMS y experto en vacunas, que lleva más de media vida trabajando en soluciones contra el chikungunya, ébola y zika y VIH, explica que el coronavirus ha dado una lección que hay que aprender: «Sin ciencia no hay futuro»

«Habrá nuevas pandemias en tiempos relativamente cortos» - Foto: JUAN LAZARO

Nació en Villalón de Campos (Palencia), Mariano Esteban, asesor de la OMS y uno de los mayores expertos mundiales en vacunas, mamó en casa su pasión por la ciencia, con un padre farmacéutico del que decidió seguir sus pasos. A sus 75 años, lleva más de media vida trabajando en vacunas contra el chikungunya, ébola y zika y VIH. 
¿En algún momento pensó en que podría ocurrir algo como lo sucedido por la covid-19, esa enfermedad X para la que ningún país estaba preparado?
Mi laboratorio se embarcó hace más de 30 años en una línea de vacunas frente a enfermedades emergentes. De hecho, esto ya lo sabíamos por los antecedentes. Lo venía anunciando, por ejemplo, Bill Gates con el que hemos tenido muchos años de colaboración y financiación. Sabíamos que antes o después iban a ocurrir pandemias debido a la movilidad, interacción entre personas, animales y entornos. Era predecible; lo mismo que apareció ébola, chikungunya, que el dengue se sigue extendiendo, la fiebre amarilla, fiebres hemorrágicas... Era predecible que algún virus fuera reapareciendo o mutando, que pasara de animales a humanos; era anunciado. Y en el futuro, nuevas pandemias ocurrirán en cinco, diez, quince años... en tiempos relativamente cortos.
¿En qué momento decide su laboratorio empezar a investigar en una vacuna contra la covid-19?
El mismo día en que vimos que se publicaba la secuencia completa del SARS-CoV-2, el 10 de enero. Estábamos viendo cómo aparecían casos, con más frecuencia en China, las medidas que estaba tomando el Gobierno chino, y supusimos que esto podría llegarnos. En ese momento nos pusimos a trabajar, lo mismo que los británicos y otros investigadores. Al principio íbamos a la par, pero las limitaciones en infraestructuras que tenemos en España nos hace más difícil poder seguir al ritmo de otros.
¿Cuáles son esas limitaciones; echa en falta mayor financiación, una mayor apuesta por la ciencia?
Hace falta un mayor apoyo a la ciencia, pero sobre todo tener las infraestructuras adecuadas. Nos pasó con el ébola; la gente se comenzó a asustar porque no teníamos centros sanitarios para aislamiento de personas con agentes patogénicos de alto nivel, y nos ha ocurrido ahora. En España sólo hay dos centros con nivel P3, es decir, laboratorios de seguridad biológica para trabajar con agentes patogénicos de un nivel A, elevado, como es el coronavirus, y a estas instalaciones les falta la capacidad para tener, por ejemplo, macacos. Sí podemos experimentar con animales inferiores, como ratones, de hecho hemos completado ya un estudio con ratones normales para experimentar que la vacuna se comporta bien, e iniciaremos en julio los ensayos en ratones humanizados para ver la eficacia, pero tenemos limitaciones que nos hacen ir más despacio de lo que quisiéramos. Es crítico, sin ciencia no hay futuro, sin ciencia no hay desarrollo tecnológico de un país y estamos abocados a depender de todos los demás. 
La pregunta que todo el mundo se hace, cuándo se hará realidad el sueño de contar con una vacuna.
Se está acelerando todo, pero no hay ninguna evidencia, porque no ha habido tiempo de demostrar que las vacunas actuales que están en ensayos clínicos protejan. Sí se ha visto que algunas de estas vacunas, en modelo experimental con macacos, inducen protección, pero es relativa, porque, por ejemplo, en las vías respiratorias altas no eliminan el virus; por lo cual, los animales pueden seguir diseminando el virus. 
¿Cuánto tarda en desarrollarse una vacuna, y cuánto se han acelerado los pasos para frenar la covid-19?
De media, unos cinco años. Desarrollar una vacuna lleva bastante tiempo, porque están los ensayos preclínicos en animales, pero hay que demostrar las fases clínicas uno, de seguridad; dos, con mayor número de personas; tres, si es eficaz con miles de personas, y ya la cuatro, que es con la población mundial. Ahora se están acelerando los procesos para que la fase uno se acorte un mes o dos; la fase dos se acorte también y sirva para demostrar seguridad.
¿En qué se diferencia su vacuna de la de otros grupos?
Básicamente, en el vehículo transportador. Por ejemplo, el grupo de Oxford utiliza una de no virus como vehículo transportador, y nosotros utilizamos una variante de la que se utilizó en la vacuna de la viruela, la enfermedad más mortífera que ha padecido la humanidad. Sabemos que es un vehículo muy potente y lo que perseguimos es la inducción de una respuesta inmune amplia, potente y duradera, con capacidad neutralizante frente al coronavirus. De momento, estamos viendo que en experimentación animal tiene un buen comportamiento inmunogénico, y vamos a demostrar su eficacia en modelo experimental con ratones. 
¿Por qué cada país trabaja en su vacuna, no tendría más sentido concentrar esfuerzos?
Sería una equivocación. Si todos trabajamos en una vacuna y luego no funciona, habríamos perdido años de trabajo para desarrollar una segunda, y si nos vuelve estaríamos en lo mismo. Es bueno que la comunidad científica, tanto empresas privadas como el sector académico público, se haya puesto a trabajar en ello. 
De no haber vacunas para todos, ¿deberían marcarse grupos de prioridad?
La comunidad científica e instituciones privadas se están movilizando. Existe un foro mundial de vacunas, en el que participa la Alianza Mundial de Vacunas, la Fundación Bill y Melinda Gates, entre otras, y varios países, entre ellos España, que están aportando dinero para poder comprar vacunas para los países más pobres a un precio mínimo. Es una buena alianza para evitar que las empresas privadas capitalicen y restrinjan la distribución de la vacuna.
Más de 100 vacunas en marcha, algo sin precedentes. Entre las pocas ventajas de la covid-19, está toda esta investigación en meses. ¿Va a suponer un paso de gigante para la ciencia?
Esta crisis ha motivado que muchos grupos de investigación se hayan focalizado hacia esta pandemia, por el interés que hay en abortarla lo antes posible y que la gente no muera. Es bueno que la comunidad se haya puesto a trabajar y cada uno vayamos contribuyendo desde nuestra especialidad. La sociedad se está dando cuenta que gracias a la ciencia, a la base científica, se van a desarrollar vacunas con alta eficacia. No va a haber una vacuna, va a haber varias, cuatro, cinco, seis... que son las que realmente se implementarán a nivel global.