scorecardresearch

Orden de alejamiento por amenazar a una médico de García Lorca

F.L.D.
-

El paciente se encaró con la facultativa, a la que amenazó con una de las sillas de la consulta

Los hechos ocurrieron en una de las casetas temporales instaladas por la falta de espacio en el centro de salud García Lorca. - Foto: Alberto Rodrigo

El suceso más grave en una consulta médica de los últimos tiempos se produjo hace apenas un mes. Un hombre de 40 años fue detenido por amenazar de muerte a una doctora del centro de salud García Lorca, donde también provocó varios destrozos. Días atrás, un juzgado de instrucción ha decretado una orden de alejamiento para el agresor. 

Los hechos ocurrieron en una de las casetas temporales instaladas por la falta de espacio en dicho centro de atención primaria. El paciente se encaró con la médico, a la que amenazó con una de las sillas de la consulta. El individuo llegó incluso a golpearla contra el suelo y a romper los cristales de los barracones y parte del mobiliario.

La doctora le advirtió de que, si no se tranquilizaba y abandonaba la consulta, avisaría a la Policía Nacional. El agresor, lejos de deponer su actitud, le contestó que si daba ese paso «sería lo último que haría». Al sentirse acorralada, la profesional dio gritos de auxilio que nadie escuchó al encontrarse en las casetas ubicadas en el exterior del propio centro de salud y por el ruido de las obras de rehabilitación del edificio. Tampoco contaba con el botón SOS habilitado para solicitar auxilio. 

Finalmente, desde el centro trasladaron el aviso a la Policía Nacional, que envió al lugar de los hechos una patrulla. Los agentes se entrevistaron con víctima, agresor y testigos, y se activó el protocolo de visita del interlocutor sanitario para asesorar a la médico en el proceso de denuncia. El individuo, que provocó numerosos desperfectos en la caseta, fue detenido y trasladado a la Comisaría Provincial. 

La víctima acudió días después a dependencias policiales para formalizar la pertinente denuncia, paso que la interlocutora sanitaria considera esencial, y ahora un juzgado de instrucción ha decretado una orden de alejamiento.