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El comercio revive en Briviesca: 5 nuevos negocios en un mes

S.F.L.
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Dos bares y una vinoteca han abierto sus puertas en las últimas tres semanas y se prevé el traspaso de otros dos. El sector de la alimentación también coge ritmo y se han inaugurado un súper y un locutorio

Azara Sánchez siente devoción por crear sus propios cócteles y chupitos en el bar Sildavia. - Foto: S.F.L.

Lejos de desanimar a los más emprendedores, lo sufrido durante los dos años de restricciones con motivo de la pandemia ha animado a tres vecinos de Briviesca a emprender en uno de los sectores que más afectado se ha visto en este tiempo: la hostelería. Sin embargo, la capital burebana coge un ritmo de vértigo y tan solo en el último mes, tres bares han abierto sus puertas. El Rumbo, el Sildavia y la vinoteca Vadebaco forman ya parte de una amplia ruta hostelera de la que dispone la ciudad y sus nuevos 'inquilinos' preparan con ilusión una campaña de verano con «muy buenas previsiones». Tal es la demanda de los vecinos y turistas que otros dos locales que en breve se cerrarán puede que reabran en los próximos meses.

Por otro lado, y en líneas generales, el sector de la alimentación también ha tomado impulso en la ciudad y en escasas cuatro semanas un pequeño supermercado con carnicería halal y un locutorio en el que también se pueden encontrar productos gastronómicos han subido la persiana. Sin duda, una gran noticia para los briviescanos, que observan con admiración como, «a pesar de lo vivido y de los varapalos económicos que se han llevado muchos empresarios desde 2020, queda todavía gente dispuesta a apostar por incrementar los servicios de la ciudad», declara a este periódico José Luis Hernando mientras se dirige a comprar una barra de pan en la recién inaugurada tienda Magnolia.

En todos los casos se trata de proyectos que no se habían pensado iniciar antes de que el covid aterrizase, sino que los empresarios han jugado todas sus cartas conscientes de los riesgos que todavía existen. El municipio pasa por una buena racha que no pretende terminar aquí ya que desde la Cámara de Comercio manifiestan que «otros emprendedores darán el paso de trabajar por su cuenta, pero no disponemos del permiso para adelantar más información», declaran fuentes de la institución.

El bar Rumbo cuenta con dos dianas para jugar a los dardos y con una zona de reservados. El bar Rumbo cuenta con dos dianas para jugar a los dardos y con una zona de reservados. - Foto: S.F.L.

En menos de doce meses, la crisis económica se ha llevado por delante a seis negocios, pero las ganas e ilusión que se respira entre los residentes se palpa simplemente con dar un paseo por las calles. Muchos de los carteles de 'se vende' o 'se alquila' han desaparecido de sus respectivas puertas también gracias a que los jóvenes han tomado el relevo, regentan sus propios locales y demuestran que «vivir en Briviesca es una gozada porque tenemos de todo», afirma Sara.

El sector del cuidado personal también registra un desarrollo positivo y en apenas cuatro meses, dos peluqueras y una manicurista iniciaron su actividad.

Bar Rumbo / Ana Lapaset

Además del bar, Fernando Fernández ha construido una pequeña bodega donde guarda sus botellas para vender. Además del bar, Fernando Fernández ha construido una pequeña bodega donde guarda sus botellas para vender. - Foto: S.F.L.

«Lo he dejado todo en Barcelona para instalarme aquí con mi familia»

La tranquilidad y la calidad de vida que ofrece Briviesca son, sin lugar a duda, los dos factores que impulsaron a la catalana Ana Lapaset a dejarlo todo en Barcelona e instalarse en la capital burebana, donde su marido trabajada desde más de un año. Las vacaciones de verano de 2021 las pasaron en el norte, en concreto en la ciudad, y la emprendedora quedó fascinada.  

Como consecuencia de la pandemia, el padre de familia mostraba cada vez con más frecuencia las intenciones de regresar a su comunidad pero Ana se negó. «Nos vamos nosotros contigo», le propuso. Dicho y hecho. Llegó con intenciones de continuar dedicándose a la hostelería y después de visitar varios locales, el bar Rumbo fue el que más le convenció. «Hay muchísimo espacio y eso me interesaba para colocar las dianas, ya que tenemos dos equipos de jugadores», aclara.

En el local, que permanece abierto durante todo el día, además de poder pasar un rato divertido con los dardos, hay posibilidad de degustar diferentes raciones de patatas bravas, fingers de pollo o bocadillos. «Lo que más contenta me pone es que tengo clientela muy variada», sentencia.

La tienda será también un nuevo punto de recogida de paquetería. La tienda será también un nuevo punto de recogida de paquetería. - Foto: S.F.L.

Vinoteca Vadebaco / Fernando Fernández

«Tengo más de 90 vinos para que prueben los clientes y organizo catas»

Un infarto cerebral hizo que Fernando Fernández se replanteara su futuro y tras más de 40 años dirigiendo una multinacional en Madrid, bares y restaurantes, optó por volver a sus orígenes, a la ciudad que le vio crecer. Se considera un caprichoso del vino y por ello no le ha temblado el pulso a la hora de abrir la primera vinoteca de Briviesca, a la que ha llamado Vadebaco, en la que los clientes pueden degustar más de 90 etiquetas.

Inauguró el local hace justo un mes y manifiesta que, «como el ritmo de trabajo sea como el de hasta ahora, confío en que el negocio marche bien. Noto que la gente necesitaba una oferta diferente». Asimismo, en este corto periodo de tiempo, «cantidad de personas amantes de esta bebida se han acercado al local para conocerlo y hacerme encargos», añade. 

María Rosa Sagredo realiza una  prueba de audiometría.María Rosa Sagredo realiza una prueba de audiometría. - Foto: S.F.L.

Además del bar en sí, en el que uno también puede comer pinchos y raciones de ibéricos los fines de semana, ha construido una pequeña bodega donde aguardan a que las abran cientos de botellas. En lo que antes era un comedor, el empresario organiza catas en las que da a conocer sorprendentes y desconocidos vinos, tanto nacionales como internaciones. 

Locutorio & Alimentación Magnolia / Ender Alexander Candela

«Los vecinos tenían que viajar a otras ciudades para enviar dinero»

Si por un instante el fundadora de este negocio cerrase los ojos para volver a sus orígenes, le costaría trabajo dar crédito a los logros obtenidos. Con el espíritu emprendedor que heredó de su familia ha conseguido abrir en el municipio un locutorio en el que además vende productos latinos, naciones y locales, como el pan de la panadería Pedro.

Ender Alexander Cuevas asegura que apenas echó la vista atrás para lanzarse con la apertura del negocio, que tantos meses le ha costado ver la luz por motivos de obras, y que no se arrepiente de tomar tal decisión a pesar del dinero invertido. «La localización no puede ser mejor, en una de las calles más comerciales de Briviesca, y cada día percibo que entran más clientes», declara con ilusión. 

Antaño existió un negocio similar pero con las anterior crisis económica los propietarios se vieron obligados a cerrar. «Considero necesario que en una localidad como esta, en la que residen tantos extranjeros, haya un locutorio. Hasta ahora los vecinos tenían que viajar a otras ciudades a enviar dinero», asegura. Próximamente, la tienda se convertirá también en un punto de recogida de paquetería.

Bar Sildavia / Azara sánchez

«He ambientado el local para gente joven y ofreceré un servicio de cachimbas»

Cuando a Azara Sánchez le preguntaban de niña que quería ser de mayor ella lo tenía claro, «quiero tener un bar», respondía con tenacidad. Desde muy jovencita ha trabajado detrás de las barras y con mucho sacrificio consiguió los ahorros que necesitaba para abrir su propio negocio.  

Con 21 años ha alcanzado el sueño de regentar un local aunque confiesa que «todo no es de color de rosa y cada dos por tres surgen obstáculos complicados que incluso te hacen replantearte las decisiones tomadas un tiempo atrás». El bar Sildavia vuelve a funcionar tras una temporada clausurado pero con el toque juvenil que la camarera ha puesto. 

A pesar de que el local permanece abierto por las mañana, tardes y noches, la joven apuesta por las horas previas a ir a cenar y las de después, con la intención de «recuperar el ambiente en la zona de fiesta por excelencia de la ciudad», que hace años se trasladó a otras calles. En su bar siempre hay «música para bailar, juegos y fiestas temáticas los fines de semana para animar a la gente a que salga más», confiesa. 

Una vez que «la cosa se estabilice un poco», el siguiente paso que pretende dar es «ofrecer a los clientes un servicio de cachimbas», inexistente en la ciudad. Pero de momento, la camarera lucha día a día en un sector con gran competencia en Briviesca por desmarcarse del resto y atraer a los vecinos a disfrutar de una buena copa con diversión asegurada.

Nace el primer centro auditivo  

Hija de empresario, Rosa María Sagredo ha mamado la importancia de dar lo mejor de sí por los demás. Inauguró su óptica y parafarmacia en 2014 pero según pasaban los años ha comprobado como los clientes más mayores de Briviesca demandaban los servicios de un centro auditivo. Al contar con los estudios que le permitían dar el paso, hace menos de un mes amplió el negocio. 

En el mismo local de la calle Medina, los briviescanos tienen la oportunidad de realizarse pruebas audiométricas y seleccionar junto a los profesionales las prótesis más adecuadas, entre otros asuntos. Los clientes se muestran encantados con el trato que reciben.