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La casa secreta de las abejas

P.C.P.
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La Fundación Oxígeno busca voluntarios para inventariar los más de 2.000 colmenares de toda la provincia

Hornillera en Terradillos de Sedano, una de las primeras fichas con foto incorporadas a la web abejaspaisajecultural.com.

Dujos en las Merindades, Treviño y la Bureba, cuezos en la Sierra de la Demanda y parte del Arlanza y la Ribera, hornillos en Las Loras yTierra de Campos. La diversidad léxica para referirse a las colmenas en la provincia refleja una riqueza arquitectónica que la Fundación Oxígeno se ha propuesto inventariar y conservar con la ayuda de los 357.650 burgaleses, potenciales voluntarios del proyecto que se presentó precisamente el Día Mundial de las Abejas. 

Sus casas dejarán de ser secretas gracias a las fichas que rellenen todos los interesados en participar en este inventario popular, que ya ha recibido las primeras aportaciones en la web www.abejaspaisajecultural.org.

Roberto Lozano, de la Fundación Oxígeno, explicó que cuentan con algunos documentos de arqueólogos como punto de salida en algunas comarcas, pero que en otras parten de cero, como por ejemplo la Ribera delDuero. Estima que en toda la provincia se pueden superar las 2.000 construcciones, por lo que remarca la importancia de la colaboración ciudadana.«No podemos hacerlo solos», reconoció. Cuentan ya con el apoyo de la Fundación Cajacírculo, la Diputación, la Junta de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la UBU, el portal mieladictos.com y Sportia Gimnasios. 

El inventario persigue cuatro objetivos, no solo vinculados al medio ambiente sino también relacionados con la cultura, la conciencia ciudadana y la dinamización de la economía de los entornos rurales. Así, pretenden incrementar la población de polinizadores, preservar la arquitectura popular, fomentar el voluntariado y ofertar servicios culturales, turísticos y gastronómicos vinculados al mundo de las abejas.

Hasta diciembre recogerán fichas sobre las construcciones apícolas, que serán revisadas por los técnicos de la Fundación Oxígeno. Posteriormente, contactarán con los dueños y con los ayuntamientos para buscar fórmulas de protección, «evitar que pasen con una excavadora por encima», ejemplificó Lozano. También aspiran a encontrar «fondos suficientes para restaurar aquellos que se encuentren en buen estado» y sean más representativos de la arquitectura popular de cada comarca.

En este sentido, la jefa delServicio Territorial de Cultura de la Junta en Burgos, Blanca González, apuntó la posibilidad de que este trabajo se plasme en las normas urbanísticas de los municipios y se garantice así la protección de elementos singulares.

Mientras, el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, aplaudió la iniciativa como fórmula para «recuperar el territorio cercano» e insistió en la necesidad de hacerlo con respeto al medio natural y a los propietarios.