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Ganar para creérselo

B.G.R.
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Tres alumnos de Jesuitas de segundo de Bachillerato se clasifican para la fase nacional de las olimpiadas de Química y Física. El centro ha tenido otras cuatro menciones especiales

La última fase del certamen de Química se celebrará enmayo, mientras que la de Física tendrá lugar hoy de manera telemática. - Foto: Valdivielso

Su nota media de Bachillerato está por encima del 9, pero ni con esa calificación se veían con posibilidades de ganar. Ahora ya se lo creen, después de haberse clasificado para la fase nacional de las olimpiadas de Química y Física. Adriana Otal y Javier Martínez-Guisasola lo harán en la primera competición, que se celebrará en mayo en Santiago de Compostela, mientras que Sergio Soto competirá en la segunda, que tendrá lugar hoy y se realizará de manera telemática.

Alumnos de segundo de Bachillerato del colegio Jesuitas, los tres estudian ciencias y tienen claras sus vocaciones; Adriana, Medicina,  Javier, el doble grado de Biotecnología y Farmacia, y Sergio, Matemáticas. En este curso clave para su futuro son conscientes de que deben hincar los codos más que nunca y saben que están en recta final de ese camino. Miran con mucho respecto hacia la EBAU (antigua selectividad) y aseguran que el hecho de que la prueba mantenga su estructura de ampliar la optatividad a la hora de elegir las preguntas «nos perjudica para poder destacar», además de que el aumento de la calificación media de la evaluación ha tenido su impacto en un incremento de las notas de corte en las carreras más demandas.

Dejando de lado la EBAU, con la que llevan conviviendo todo el curso, este año han conseguido una alegría añadida que no se esperaban. La profesora de Química de Adriana le animó a participar en la olimpiada provincial de esta materia porque veía que tenía posibilidades. A ella se sumaron sus padres, que le alentaron a aprovechar la oportunidad, y finalmente otros compañeros que andaban con las mismas dudas y optaron por el 'sí'. «Estaba en la peluquería cuando me avisaron y no me lo creía porque me presenté pensando en al menos no hacer el ridículo en la prueba», explica esta joven que ahora ya sí que es consciente de sus aptitudes al quedar la primera de entre 42 estudiantes de doce centros.

Javier, que ha conseguido el tercer puesto, se enteró cuando llegaba de entrenar y le pasó lo mismo que a su compañera. Tampoco se lo esperaba. Compitió empujado por sus profesores y después de haber visto varios exámenes de la competición. «Creí que podía hacerlo bien», comenta este alumno que también se presentó a la de Física, obteniendo una mención de honor al quedar entre los diez primeros clasificados de la olimpiada.

A diferencia de la de Química, que se desarrolló de forma telemática, el certamen de Física fue presencial en la Universidad de Burgos con la participación de una veintena de alumnos. No era la primera experiencia para Sergio en este tipo de certámenes. El año pasado acudió por curiosidad y este por convencimiento. No se equivocó porque ganó la competición, aunque tampoco se lo esperaba.

En el caso de Adriana y Javier, aseguran que la prueba nada tenía que ver con los exámenes de clase. De hecho, los profesores les ayudaron a prepararse contenidos que aún no habían tratado en el temario. «Había ejercicios complicados y otros más asequibles», comentan en referencia a una estructura que incluía preguntas cortas y otras en las que aportar soluciones a un problema. Por su parte, la de Sergio incluyó una parte experimental, otra de varias posibilidades de respuesta y una tercera de desarrollo de fórmulas, de tal manera que la aplicación de la lógica pesaba más que el lado memorístico: «Me pareció entretenida y creativa».

De cara a la fase nacional prefieren no hablar de posibilidades porque «vamos a competir con los mejores de cada provincia». Se lo toman más por el lado de «vivir una experiencia», que a Adriana y Javier les llevará a Santiago de Compostela. Sí que reconocen que las fechas no son buenas (mayo), ya que están en la recta final del curso y saben que el esfuerzo debe ser máximo. Por ello, dejarán un poco de lado su vida social o los videojuegos para dedicarse al estudio. 

Ocho alumnos de Jesuitas se han presentado a estas olimpiadas. Además de los clasificados, otros tres han obtenido menciones especiales; Mencía Grijalvo y Jorge Zamarriego en Química y Lucas Martínez en Física, además de la que también obtuvo Javier.