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Los trabajadores del vertedero de Abajas convocan una huelga

ICAL
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Piden una actualización y mejora de las condiciones salariales y laborales tras unos meses "duros" en los que ha aumentado la carga de trabajo y el riesgo de contagio al tratar residuos como mascarillas, guantes, material de residencias...

Los trabajadores del vertedero de Abajas indican que han sido unos meses "duros" en los que ha aumentado su carga de trabajo y el riesgo de contagiarse al tratar residuos como mascarillas o guantes. - Foto: Alberto Rodrigo

Los trabajadores del centro de tratamiento de residuos de Abajas (Burgos) han convocado el próximo 25 de mayo, martes, una huelga de cuatro horas para pedir una actualización y mejora de sus condiciones salariales y laborales. Este centro pertenece al Consorcio Provincial de Residuos de la Diputación de Burgos y está gestionado por la empresa CESPA S.A. (Grupo Ferrovial).

A través de un comunicado, los trabajadores explicaron que han tomado esta decisión tras una negociación que comenzó el año pasado y una "fracasada" reunión de mediación ante el Serla el pasado 10 de mayo. "Dada la imposibilidad de alcanzar este acuerdo, los trabajadores se ven obligados a defender sus intereses mediante la convocatoria de huelga", apuntaron.

"En esta pandemia de la covid-19 y según las autoridades, somos trabajadores esenciales, pero no hemos sido ni aplaudidos, ni agradecidos y por parte de la empresa tampoco", subrayaron, y recordaron que durante su labor tratan residuos en los cuales hay mascarillas, guantes, material de residencias, envases plásticos, etc., "con el riesgo de contagio que conlleva".

"No hemos dejado de trabajar en estos duros meses, donde además han entrado más residuos que en años anteriores, aumentando la carga de trabajo", señalaron, a la vez que denunciaron que en los dos años que Cespa lleva siendo la concesionaria del centro, no se ha invertido "un solo euro" en formación, mantenimiento y mejora de las instalaciones, lo que según indicaron, ha llevado a problemas de higiene, seguridad y calidad en la gestión de los residuos. 

Por otro lado, en el escrito denunciaron también estar trabajando con basura y apuntaron al mal olor, los gases, el polvo, el ruido, la suciedad, el peligro de pinchazos por agujas, los cortes, el mantenimiento escaso de las instalaciones, temperaturas muy bajas, falta de motivación, etc. Asimismo, recuerdan que el centro de trabajo está situado a 35 kilómetros de Burgos capital, lejos de los pueblos donde viven, y además no disponen de más transporte que el de sus coches particulares, señalando los peligros en carretera, el gasto de gasolina, aceite, ruedas, frenos, etc.

"Con todas estas condiciones y cobrando unos 900 euros es muy complicado para nosotros llegar a fin de mes. Es en definitiva un trabajo precario, y tenemos claro que si no es con la medida de convocar la huelga, no conseguiremos nada", añadieron.