El Arlanza, al límite por el agua del Pedroso tras la presa

I.P.
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Los principales problemas se dieron ayer en la zona de Lerma, la vega de Santa Cecilia y en el municipio de Peral de Arlanza, donde se registró el mayor caudal, pero sin crear alarma en parte gracias a Castrovido

José Antonio Sancho, alcalde de Barbadillo del Mercado, se asoma al puente para ver el caudal del río Pedroso, y respira aliviado; baja con fuerza y su anchura no es la habitual, pero nada que ver con el caudal con lo que descendía el lunes. Aún así, el regidor echa la mirada unos metros más arriba para explicar que año tras año, cuando coge fuerza el río se va comiendo terreno municipal, «como siga así llega hasta el camino de concentración», explica Sancho; efectivamente, ya ha horadado parte de la pared que coge peligro de desprendimientos. 

El alcalde afirma que requerirá a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para que levante una escollera de piedra que frene la acometida del agua y evite que siga comiendo terreno municipal. Al margen de esta queja, lo cierto es que Sancho se mostraba sereno al comprobar el descenso del caudal del Pedroso a su paso por la localidad.

La misma tranquilidad se observa entre los vecinos de Pinilla de los Moros, Piedrahíta de Muñó y Vizcaínos, donde ayer el Pedroso había regresado a su cauce, dejando eso sí las riberas y algunos prados llenos de ramas y troncos tras los desbordamientos del día anterior, donde sí alcanzó los picos más altos, concretamente en Pinilla de los Moros, como reflejó la CHD. 

En la zona conocida como vega del Pedroso en Barbadillo, la fuerza del río está ‘comiéndose’ parte del terreno, con el peligro de desprendimientos, por lo que el alcalde pide una escollera. En la zona conocida como vega del Pedroso en Barbadillo, la fuerza del río está ‘comiéndose’ parte del terreno, con el peligro de desprendimientos, por lo que el alcalde pide una escollera. - Foto: Jesús J. Matí­as

Nada que ver, sin embargo, con situaciones vividas en otras ocasiones cuando las lluvias provocaban rápidos deshielos y el río se salía de su cauce hasta inundar las praderas, fincas y carreteras. Ayer el río recuperó su cauce para tranquilidad de todas las poblaciones.

Aun así, por la noche el Pedroso había engordado al Arlanza que  bajó con fuerza por Covarrubias, Puentedura, Lerma, Santa Cecilia y  Tordómar hasta Peral de Arlanza, donde se registraba ayer el pico de caudal más altos, según informaba la Confederación Hidrográfica del Duero. Así, a primera hora de la tarde, en Lerma el nivel rondaba los 2,56 metros, aunque el caudal apenas era del 0,00 metros cúbicos por segundo y en descenso; sin embargo, la situación era algo más grave en Peral de Arlanza, cuyo medidor, en la zona recreativa marcaba que el nivel del agua superaba los 3,10 metros mientras que el caudal era de 160 metros cúbicos por segundo.

El último parte de la CHD, a las 20.30 horas, confirmaba el descenso del caudal por la villa ducal, aunque había subido en Peral, estando a esa hora en un nivel de 3,46 metros y un caudal de 200 metros cúbicos por segundo. La situación, en todo caso, tendía a estabilizarse. Otro punto en el que a esa hora incidía la entidad de cuenca era  Quintana del Puente, donde el nivel se situaba en 3,13 metros y el caudal en 183,47 metros cúbicos por segundo, y subiendo.
Con todo, la situación no provocó situaciones de alarma. Y es que en toda la cuenca del Arlanza, la opinión generaliza es que la presa de Castrovido ha sido providencial para evitar avenidas (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este miércoles)